Familia de Salvador Ferreira denuncia irregularidades tras su muerte
Nora Dalmagro, madre de Salvador Ferreira, expresó su dolor tras enterarse de su muerte cuando ya estaba sepultado, y denunció irregularidades en la investigación.

Nora Dalmagro, madre de Salvador Ferreira, compartió su desgarrador testimonio tras el cierre del legajo judicial que investigaba la muerte de su hijo. Aseguró que, aunque no cuestiona los resultados de la Fiscalía, su familia continúa demandando respuestas por la falta de comunicación y el manejo de la situación. Salvador fue sepultado sin que su familia pudiera despedirse debido a que se enteraron de su fallecimiento en el momento en que ya estaban realizando su sepultura.
La madre, visiblemente afectada, remarcó que su mayor dolor radica en no haber podido despedirse de Salvador. Dalmagro comentó que se enteraron de la muerte a las cinco de la tarde y cuando llegaron al cementerio, ya lo estaban enterrando. Este hecho ha sido difícil de digerir para la familia, que cuestiona la veracidad de la información en el expediente, en donde se afirma que la familia fue buscada durante todo el día, algo que ella niega.
Asimismo, Nora resaltó las numerosas inconsistencias en la investigación. Hizo hincapié en la falta de fotografías que debían haber sido tomadas durante el procedimiento, así como la mencionada desaparición de una computadora relacionada con Salvador. Estas irregularidades han motivado a su familia a solicitar mayor claridad y justicia, a pesar de que el caso ha sido cerrado.
Nora expresó que el trato recibido por parte de las autoridades ha sido frío y deshumanizado. En su opinión, la justicia en Argentina carece de humanidad y empatía. La madre lamentó que no fue tratada con el respeto que merecen quienes sufren la pérdida de un ser querido y se sintió desamparada en un momento tan crítico.
A lo largo de la charla, Nora también recordó quién era su hijo en vida, enfatizando su carácter solidario y dedicado. Salvador, quien había optado por estudiar Educación Física, trabajó en distintos gimnasios, pero su vida tomó giros que lo llevaron a alejarse gradualmente de su familia. Sin embargo, la madre insistió en que nunca dejaron de preocuparse por él y rechazó las versiones que sugieren abandono familiar.
Por último, Dalmagro compartió un mensaje de apoyo para otras madres que sufren la pérdida de sus hijos, expresando que entiende el dolor que enfrentan. A medida que busca consuelo en su fe, reafirma que Salvador vivirá siempre en su corazón como una buena persona con un gran espíritu solidario. La situación de la familia Ferreira destaca las carencias en la atención y el respeto a las víctimas y sus seres queridos en el sistema judicial argentino.