Familia de Trujillo exige justicia tras el atropello del subcomisario
La familia del subcomisario de Santa Cruz, Julio Trujillo, volvió a reclamar justicia en Caleta Olivia, tras el accidente que le costó la vida. El conductor que lo atropelló, en estado de ebriedad, enfrenta cargos de homicidio culposo, pero los familiares piden que se le califique el delito como homicidio simple.

El subcomisario Julio Trujillo, perteneciente a la Policía de Santa Cruz, perdió la vida luego de ser atropellado por un automóvil conducido por Cristian Alonso, un joven que se encontraba en estado de ebriedad. El incidente ocurrió en la Ruta 12, cuando Trujillo se dirigía a cumplir con un servicio adicional de vigilancia entre Caleta Olivia y Cañadón Seco. Este trágico episodio ha generado una nueva oleada de reclamos por parte de la familia del oficial, quienes demandan justicia por la muerte de su ser querido.
Este lunes, el padre y la hermana de Trujillo se manifestaron en la plazoleta del Gorosito, acompañados por colegas de la fuerza, donde expusieron fotografías del subcomisario con consignas pidiendo justicia. El caso se encuentra actualmente en manos del juez Marcos Pérez Soruco en uno de los juzgados de instrucción locales. El joven conductor enfrenta cargos por "homicidio culposo agravado", que contempla penas de entre 3 y 6 años de prisión.
Sin embargo, la familia de Trujillo sostiene que el hecho debería ser clasificado como "homicidio simple con dolo eventual". Argumentan que Alonso, al conducir a alta velocidad y bajo la influencia del alcohol, actuó con plena conciencia del riesgo que implicaba su conducción imprudente. Según el Código Penal, esta calificación podría acarrear una pena significativa de entre 8 y 25 años de prisión en caso de ser hallado culpable.
El reclamo de justicia por el subcomisario Trujillo refleja una preocupación más amplia sobre la seguridad vial y la responsabilidad de los conductores en situaciones de riesgo. La familia no solo busca justicia para su ser querido, sino que también desea generar conciencia sobre los peligros de conducir en estado de ebriedad, especialmente en rutas patagónicas que requieren atención y prudencia por parte de los conductores.
Se espera que el proceso judicial continúe y que la familia reciba una respuesta a sus demandas. La comunidad de Caleta Olivia ha mostrado su apoyo, y el caso se convierte en un punto de inflexión para discutir la necesidad de una mayor regulación y control en el uso de vehículos, en especial los bajo la influencia del alcohol.
Mientras la causa avanza en los tribunales, los seres queridos de Trujillo permanecen firmes en su lucha por la justicia, esperando que su caso se convierta en un precedente en la discusión sobre la conducción responsable y las sanciones correspondientes a quienes ponen en riesgo la vida de otros.