Familia neuquina emprende en Loncopué con tradición de charcutería
Javier Arce y Magalí Fuentes, tras perder sus empleos en Córdoba por la pandemia, se mudaron a Loncopué y fundaron Nativo Ahumados. Ahora, combinan tradición familiar y emprendimiento para ofrecer productos neuquinos al mundo.

La pandemia tuvo un impacto significativo en la vida de muchas familias, y Javier Arce y Magalí Fuentes no fueron la excepción. Originalmente de Córdoba, la pareja se mudó a Loncopué en busca de nuevas oportunidades tras perder su negocio en el sector turístico. La decisión de regresar al pueblo natal de Magalí permitió no solo un cambio de ambiente, sino también el reencuentro con su familia y la posibilidad de criar a su hijo, Juan Martín, en un entorno más cercano a sus raíces.
Antes de la mudanza, Javier y Magalí tenían una activa participación en el sector de servicios. Javier trabajaba en hoteles y organizaba eventos, mientras que Magalí se ocupaba de un local de ropa. Sin embargo, la llegada de la pandemia arrasó con su forma de vida, dejándolos sin ingresos y con un futuro incierto. En este contexto adverso, surgió la idea de emigrar a España, pero Magalí propuso regresar a Loncopué como una opción viable para reconstruir sus vidas.
Con la decisión tomada, la familia se instaló en el norte neuquino. Si bien inicialmente planeaban reconectarse y estabilizarse, pronto se dieron cuenta de la necesidad de emprender un nuevo camino que les permitiera generar ingresos. Javier, quien siempre había estado vinculado a la gastronomía, encontró en su herencia familiar una fuente de inspiración. Creciendo entre costumbres de carneadas y la elaboración de productos, propuso introducir charcutería en su nuevo hogar.
Así nació Nativo Ahumados, un negocio que busca llevar los sabores neuquinos a un mercado más amplio. Con el apoyo de magistrales recetas heredadas y el entusiasmo de ambos, Magalí adquirió una secadora para iniciar la producción de embutidos ahumados. Pronto, se lanzaron a la búsqueda de un local y a los trámites necesarios para establecer el negocio, enfrentándose a la incredulidad de algunos al desconocer el concepto de su emprendimiento.
Nativo Ahumados no solo representa un retorno a las raíces culinarias de la familia Arce-Fuentes, sino que también se alinea con una tendencia creciente en la Patagonia, donde cada vez más emprendedores están optando por crear sus propias empresas basadas en la tradición y los productos locales. Este movimiento no solo ayuda a revitalizar economías locales, sino que también destaca la riqueza cultural de la región.
A medida que Nativo Ahumados comienza a asentarse, la pareja mira hacia el futuro con optimismo, dispuesta a expandir su oferta y compartir sus productos con el mundo. Con la intención de conservar su legado familiar y adaptarse a un nuevo contexto, su historia refleja el espíritu emprendedor que caracterizan a muchos en la Patagonia hoy en día.