Femicidio en Neuquén: falleció mujer agredida con un hacha por su ex pareja
Noemí Matamala, de 49 años, murió luego de ser atacada con un hacha por su ex pareja, convirtiéndose en el primer femicidio del año en Neuquén. El autor, Lucas Daniel Serrano, ya contaba con pedidos de captura por delitos previos.

Noemí Matamala, de 49 años, fue víctima de un violento ataque perpetrado por su expareja, Lucas Daniel Serrano, el 22 de agosto en Aluminé, Neuquén. Tras casi dos semanas de internación en el hospital Castro Rendón, Matamala falleció, convirtiéndose así en el primer femicidio del año en la provincia. La brutalidad del ataque ha generado una profunda conmoción en la comunidad local.
El fiscal Marcelo Jofré informó que Serrano esperó a Matamala y que durante una discusión la atacó con un hacha, lo cual se considera un acto de violencia extrema, aunque no hubo testigos del momento del ataque. Inicialmente, Serrano fue imputado por femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y la violencia de género. Sin embargo, la muerte de Matamala obligará a la Fiscalía a reformular los cargos y avanzar con una nueva imputación.
El Ministerio Público Fiscal ha pedido la realización de la autopsia para determinar las exactas causas de la muerte de Matamala y así proceder con la modificación de los cargos hacia Serrano. Jofré explicó que este tipo de agresiones suelen ser premeditadas, con el agresor buscando un momento de vulnerabilidad de la víctima. En la investigación, se reveló que tras el ataque, Serrano se dirigió a un testigo y le dijo: “Me mandé una cagada”.
Se determinó que Matamala y Serrano no convivían, pero habían mantenido una relación durante aproximadamente un año. Curiosamente, no existían denuncias judiciales anteriores bajo la Ley 2785 de violencia de género, lo que implica que aún se investiga si Matamala había sido objeto de violencia en el transcurso de su relación.
Adicionalmente, se descubrió que Serrano tenía tres pedidos de captura vigentes en Chaco por delitos relacionados con la integridad sexual y la propiedad privada. Este hecho ha desatado la indignación de organizaciones feministas que exigen justicia y cuestionan por qué un individuo con tales antecedentes se encontró en Aluminé, eludiendo a la justicia.
La situación ha enfatizado la necesidad urgente de mejorar los mecanismos de protección para las mujeres en riesgo y ha reavivado el debate sobre la violencia de género en la región. La comunidad continúa en estado de alerta, mientras esperan la reformulación de la imputación y el avance en el caso a partir de las evidencias que se recopilen tras la autopsia.