Fernando Cerimedo imputado por ataque a su expareja Nadia Beller que está embarazada
Nadia Beller, quien fue víctima de un ataque a balazos, se encuentra internada en Bolivia y evoluciona positivamente, mientras que su expareja Fernando Cerimedo está detenido. Este último enfrenta graves acusaciones relacionadas con el intento de femicidio que podría tener motivaciones políticas.

Nadia Beller, abogada y activista, ha sido víctima de un ataque a balazos en Bolivia, donde recibió cuatro disparos de dos sicarios que se hacían pasar por repartidores. La situación ha causado conmoción, particularmente por el estado avanzado de su embarazo. Por su parte, Fernando Cerimedo, exasesor presidencial, fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra mientras intentaba regresar a Argentina.
Cerimedo ha sido imputado por la Fiscalía de Bolivia como presunto autor intelectual del intento de femicidio contra Beller y está enfrentando una prisión preventiva de 180 días. El fiscal departamental Alberto Zeballos informó que se están llevando a cabo pericias forenses en el lugar del ataque y en el teléfono del acusado. Se descubrió que una ambulancia recibió un llamado pocos minutos antes del incidente, lo que añade un nuevo elemento a la investigación.
Mientras la investigación avanza, la defensa de Cerimedo ha lanzado una acusación contraria, sugiriendo que Beller podría haber orquestado un autoatentado para desestabilizar al actual gobierno de Rodrigo Paz. La abogada de Cerimedo, Margarita Arce, afirmó que los mensajes de texto que se presentaron como prueba en su contra no son de su defendido, sugiriendo un trasfondo político detrás de este violento suceso.
Nadia Beller se encuentra en una clínica de Santa Cruz de la Sierra, donde su estado de salud es estable, y se espera que sea dada de alta en un par de días, siempre que continúe evolucionando favorablemente. En su cuenta de redes sociales, Beller compartió su parte médico, que detalla múltiples lesiones y una intervención quirúrgica, dejando entrever el impacto negativo que el ataque ha tenido en su vida y su futuro.
El contexto de este ataque es particularmente tenso, ya que involucra un exasesor de un presidente en un país que atraviesa un periodo de incertidumbre política. La denuncia de autoatentado por parte de la defensa de Cerimedo introduce una dimensión adicional, dificultando la interpretación clara de los motivos detrás de este violento acto. La justicia boliviana ahora deberá determinar si las acusaciones de ambos lados tienen fundamento y cómo proceder en un caso de tal complejidad.
Las implicancias de este caso se extienden más allá de la violencia doméstica, tocando temas de seguridad política y justicia en Bolivia. Continuará siendo objeto de seguimiento en los medios y en el debate público, dado que involucra a figuras con conexiones políticas substanciales que podrían alterar el panorama local.