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Fin de subsidios a Medicare en EE. UU.: aumento de costos y reducción de controles

El gobierno estadounidense ha decidido eliminar subsidios que estabilizaban las primas del programa Medicare, lo que resultará en un aumento considerable de los costos para millones de beneficiarios. Esta medida, junto a la paralización de la agencia encargada de la seguridad sanitaria, afectará especialmente a adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Por Luciana Rivera4 min de lectura
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Fin de subsidios a Medicare en EE. UU.: aumento de costos y reducción de controles

La administración del expresidente Donald Trump ha implementado una decisión significativa que afectará a millones de estadounidenses al eliminar el subsidio que mantenía los costos de las primas del Medicare Parte D. Esta medida, que entrará en vigor en 2027, prevé un aumento en la prima mensual de los beneficiarios que pasará a ser de aproximadamente USD 41,33, y las tarifas promedio en el país alcanzarán los USD 296,05 mensuales. Las medidas fueron anunciadas el mismo día que se confirmó la expiración del programa que estabilizaba estos pagos, activo desde la creación del sistema Medicare.

El programa Medicare Parte D brinda cobertura de medicamentos a cerca de 25 millones de personas, que ahora enfrentarán un incremento en sus gastos. Las aseguradoras más importantes involucradas incluyen a UnitedHealth Group, Humana y Aetna, entre otras. Según el administrador del CMS, Mehmet Oz, la mayoría de los beneficiarios tendrán incrementos menores a los USD 10, aunque algunos temas de comunicación sobre las primas y los planes para 2027 aún no se han definido, lo que genera incertidumbre.

Además del aumento de costos, la eliminación del subsidio implicará la disminución de la intervención federal en la fijación de precios por parte de las aseguradoras, un cambio que ha sido justificado por la administración señalando que las compañías tienen suficiente experiencia para operar sin este respaldo. Esto podría llevar a una mayor inestabilidad en el acceso y costo de los medicamentos.

Paralelamente, la administración ha notificado la paralización de la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica (AHRQ), que desempeñaba un papel fundamental en la supervisión de la calidad del cuidado médico, reduciendo errores y previniendo infecciones nosocomiales. La AHRQ, que ha sufrido un drástico recorte de personal y presupuestos, había cancelado numerosos subsidios a proyectos de investigación vitales para mejorar la atención sanitaria.

La AHRQ había recibido USD 345 millones en financiamiento, pero solo una mínima fracción de esos fondos fue destinada a investigaciones. La cancelación de subsidios afecta estudios que apuntaban a mejorar la seguridad de los pacientes y a capacitar personal en áreas críticas, particularmente en comunidades rurales. Estas decisiones se dan sin un plan alternativo presentado, lo que genera una preocupación creciente sobre la calidad de la atención médica que recibirán los ciudadanos.

El impacto de estas decisiones será más pronunciado en poblaciones vulnerables, como adultos mayores y aquellos con enfermedades crónicas, quienes dependen en gran medida de estos programas de cobertura y regulación. Los detalles definitivos sobre las primas y los planes para el próximo año se conocerán en septiembre, dejando a los benefiarios en una incertidumbre preocupante en cuanto a su atención médica futura.

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