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Final de Patagonia Argentina: el transporte público de Comodoro Rivadavia tiene nuevo concesionario

El 31 de julio de 2026 marca el final del servicio de transporte público de Patagonia Argentina en Comodoro Rivadavia, tras más de 50 años de operación. A partir del 1 de agosto, la empresa SolBus tomará el relevo en una transición marcada por la nostalgia y el desafío de un nuevo sistema de recorridos.

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Final de Patagonia Argentina: el transporte público de Comodoro Rivadavia tiene nuevo concesionario

Este 31 de julio de 2026, Comodoro Rivadavia será testigo del cierre de un capítulo en la historia del transporte público de la ciudad, con el retiro de Patagonia Argentina después de más de cinco décadas de funcionamiento. El siguiente día, la compañía SolBus, perteneciente al Grupo MR, asumirá la concesión del servicio urbano tras haber sido adjudicada por el Municipio. Esta transición no solo implica un cambio de empresa, sino que también levanta un halo de nostalgia en muchos ciudadanos que crecieron con la imagen de los colectivos azules y blancos a lo largo de los años.

Patagonia Argentina inició su trayecto en la década de 1970 y, tras la desaparición de su competidor Transportes Comodoro en 2007, pasó a ser la única prestataria del servicio urbano. A su punto máximo, operó 28 líneas y más de 780 paradas, facilitando el desplazamiento diario de miles de estudiantes, trabajadores y jubilados por la ciudad. Sin embargo, en los últimos años, la empresa enfrentó una creciente serie de críticas sobre la calidad del servicio, incluyendo demoras, reducciones en la frecuencia de los colectivos y el estado de sus unidades.

Los constantes reclamos de los usuarios, a menudo expresados en las redes sociales, reflejaron una creciente insatisfacción con el servicio. Las demoras prolongadas, la falta de mantenimiento y la necesidad de un desarrollo más adecuado del sistema de transporte se volvieron temas recurrentes de discusión. A la problemática de la empresa se sumaron las dificultades que enfrenta el sector del transporte público en todo el país, acentuadas por la dependencia de subsidios para su funcionamiento.

El proceso licitatorio que resultó en la pérdida de la concesión por parte de Patagonia Argentina estuvo marcado por desafíos legales y cuestiones administrativas. La propuesta de Patagonia fue considerada inadmisible por no cumplir con los requisitos establecidos, lo que llevó al intendente Othar Macharashvili a adjudicar la concesión a SolBus. Ahora, el nuevo operado enfrentará el reto de implementar un sistema que incorpore modificaciones en las rutas y mejore la conectividad para los usuarios.

La transición también generó tensiones laborales, con preocupación entre los trabajadores de Patagonia Argentina sobre su futuro en la nueva empresa. La Unión Tranviarios Automotor realizó asambleas y negociaciones para asegurar la continuidad laboral de todos los empleados afectados. A medida que se aproxima el inicio del nuevo servicio, la incertidumbre persiste, aunque se prevé que la reestructuración incluya nuevas lineas y ajustes en las frecuencias.

En este contexto de cambios, muchos vecinos se preparan para adaptarse a un nuevo modo de transporte, que prometerá satisfacer las exigencias actuales de una ciudad que ha crecido y evolucionado con el tiempo. El final del ciclo de Patagonia Argentina no solo significa un cambio en el transporte, sino también una oportunidad para que la nueva concesionaria aborde los reclamos históricos y posicione al servicio urbano en la senda de la modernización.

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