Final violento en el partido entre Sarmiento y Tucumán Central por el Federal A
El partido entre Sarmiento de Resistencia y Tucumán Central terminó de forma escandalosa tras una pelea entre los jugadores y cuerpos técnicos. El gol de Pablo Martínez a los 91 minutos desató la violencia en el campo.

El encuentro por la séptima fecha de la Zona A Reválida del Federal A, que enfrentó a Sarmiento de Resistencia y Tucumán Central, terminó en caos después de que el local marcara un gol agónico en el minuto 91. Esta victoria, por 1-0, fue vital para Sarmiento en su lucha por evitar el descenso, mientras que para Tucumán Central la derrota lo deja al borde de una situación crítica en la categoría.
El gol de Pablo Martínez no solo selló el destino del partido, sino que provocó una reacción violenta entre los jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos. Tras la anotación, se generó una discusión sobre una supuesta falta de caballerosidad en la devolución del balón, lo que llevó a una pelea generalizada en el campo. Las imágenes mostraron a futbolistas intercambiando golpes y a miembros de los bancos involucrados, lo que obligó a la intervención de la seguridad y a la suspensión del encuentro, que aún tenía alrededor de cinco minutos por jugarse.
Este tipo de incidentes no son nuevos en el fútbol argentino, pero el contexto de alta tensión debido a la situación de ambos equipos en la tabla de posiciones intensificó los ánimos. Sarmiento necesitaba urgentemente los tres puntos para seguir luchando por la permanencia, mientras que Tucumán Central llegaba ya con una presión considerable, lo que complicó aún más el ambiente. Antes del partido, incluso se había debatido la posibilidad de jugar a puertas cerradas debido al clima tenso.
Con esta victoria, Sarmiento se aferra a sus posibilidades de mantenerse en la categoría, debiendo encarar próximos partidos decisivos contra Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay y El Linqueño. En contraste, la situación de Tucumán Central se vuelve crítica, no solo por el resultado negativo, sino también por la forma en que se produjo, lo que genera una imagen negativa del torneo, ya perturbado por incidentes de violencia en otros partidos.
Los sucesos de este partido ponen de relieve un problema recurrente en el fútbol argentino, en donde la presión por el descenso puede desencadenar reacciones extremas y generan interrogantes sobre la seguridad y la convivencia en el deporte. La necesidad de implementar medidas más efectivas para evitar violencia en estas instancias se vuelve cada vez más urgente, reflejando la necesidad de cuidar la integridad tanto de jugadores como de aficionados en el ámbito deportivo.