Finalizó campaña de perforación en Vaca Muerta con 251 tapones en cinco pozos
Proshale concluyó una campaña de perforación en Vaca Muerta, instalando 251 tapones en cinco pozos a más de 6.100 metros de profundidad. Esta actividad, que se realizó a pesar de condiciones climáticas adversas, fue facilitada por tecnología innovadora en el proceso.

Proshale, una compañía de servicios dedicada a la perforación, anunció la finalización de una campaña de perforación por tapones en un paquete de cinco pozos en la formación Vaca Muerta. La operación se ejecutó con un total de 251 tapones a profundidades que superan en promedio los 6.100 metros. Esta actividad no solo resalta la capacidad técnica de la empresa, sino que también se enmarca en la producción creciente de esta importante área hidrocarburífera en Argentina.
La técnica utilizada, conocida como "plug and perf", permite llevar a cabo la fractura de la roca en etapas. Este proceso implica perforar el revestimiento de los pozos, aislar secciones específicas con tapones y luego aplicar fractura hidráulica. Una vez cumplidas estas etapas, se fresan los tapones para dar paso a la producción. La estrategia de Proshale se destacó por su eficacia, logrando completar los cinco pozos en solo cinco pasadas.
El uso de tecnología avanzada fue un aspecto clave de esta operación. Proshale empleó tubos en espiral proporcionados por Superior Energy Services, lo que permitió optimizar los tiempos en las transiciones entre pozos, incluso en condiciones climáticas adversas. La elección de diferentes configuraciones de herramientas de fondo, adaptadas a la singularidad de cada pozo, también contribuyó a mejorar el rendimiento. En tres pozos se utilizó un ensamblaje de herramienta de fondo de 2,88 pulgadas, mientras que los otros dos combinaron varias dimensiones de 2,88 y 3,13 pulgadas.
Entre las tecnologías implementadas destacó el motor TRX Downhole y la herramienta de alcance extendido Raptor, que facilitaron un flujo eficiente y rápido. Asimismo, se utilizó una válvula multiciclo Stego, diseñada para activarse hidráulicamente sin requerir la caída de balines, lo que aumentó la seguridad del proceso y su efectividad.
La actividad de perforación en Vaca Muerta sigue siendo un foco estratégico para el desarrollo energético de Argentina. Este tipo de operaciones no solo aportan a la producción de hidrocarburos, sino que también generan empleo local e impulsan la economía regional, lo que es especialmente relevante en una zona como Neuquén, donde se encuentran los mayores yacimientos no convencionales del país.
En el futuro, se espera que las empresas continúen invirtiendo en tecnología y recursos humanos para seguir optimizando la extracción de recursos en Vaca Muerta. A medida que se avanza en este tipo de proyectos, la formación se posiciona como un pilar fundamental para el crecimiento energético y económico de Argentina.