Flybondi enfrenta una crisis profunda: canceló el 75% de sus vuelos en julio
Flybondi ha cancelado el 75% de sus vuelos en julio debido a una combinación de crisis operativa y reducción de flota, poniendo en riesgo sus operaciones futuras.

La aerolínea de bajo costo Flybondi se encuentra en una grave crisis que ha llevado a la cancelación del 75% de sus vuelos programados en julio de 2026. Esta situación ha dejado a miles de pasajeros afectados, particularmente en plena temporada de vacaciones de invierno. La falta de un soporte operativo sólido, junto a una flota reducida y ventas excesivas respecto a esa capacidad, exacerbó la problemática, ya que la compañía continuó comercializando pasajes a pesar de su incapacidad para operar adecuadamente.
Desde enero de este año, Flybondi ha anulado más del 20% de sus vuelos, cifra que saltó a partir del mes de abril. Con un registro de 10.204 vuelos programados, se cancelaron 2.081, y la flota ha disminuido drásticamente de un promedio de 19 aeronaves a solo tres operativas. Esta inquietante estadística se refleja en un nivel de puntualidad alarmantemente bajo de apenas 7,32% en el mismo periodo.
La senadora Mariana Juri, presidenta de la Comisión de Turismo, ha solicitado a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) un informe detallado sobre el estado de Flybondi, advirtiendo sobre la falta de información clara ante los pasajeros y el incumplimiento de normativas que regulan el sector. Juri destacó que la aerolínea debería enfrentar sanciones por su bajo rendimiento, resaltando el contraste con otras compañías que han mantenido estándares operativos aceptables.
La dificultad de Flybondi no se limita al ámbito doméstico. Recientemente, Brasil tomó medidas administrativas en respuesta a las altas tasas de cancelación de vuelos hacia su territorio, lo que llevó a la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC) a restringir la comercialización de pasajes de la compañía. La prohibición afecta rutas a ciudades como Florianópolis, Maceió y Salvador, obligando a la aerolínea a cumplir con normativas respecto a la asistencia a los pasajeros afectados por cancelaciones, en línea con las regulaciones brasiñas de derechos del consumidor.
En este contexto, la ANAC argentina también ha requerido a Flybondi un plan de acción en el cual detalle su capacidad operativa y cómo manejará la programación de vuelos en el futuro. A través de esta exigencia, el organismo busca garantizar que la oferta de servicios sea congruente con los recursos disponibles y las normativas de seguridad. No obstante, se menciona que, a diferencia de Brasil, no existen protocolos para la suspensión de la venta de pasajes en Argentina, aunque se advierte que la falta de cumplimiento podría resultar en la inmovilización de aeronaves.
Con el incremento de quejas y la presión pública, la situación de Flybondi genera incertidumbre sobre su futuro. Este panorama de crisis podría culminar en un rebranding bajo el nombre “OCA Air”, evaluado por el grupo propietario de la compañía. Sin embargo, esto plantea dudas sobre el manejo de obligaciones previas con los pasajeros y autoridades. En resumen, la complejidad de la crisis de Flybondi afecta no solo su operación, sino también la confianza general en el mercado aéreo y la posibilidad de que otras aerolíneas se vean arrastradas por la incertidumbre en un entorno ya marcado por desafíos económicos y la evolución de la demanda.