Flybondi se presentó en concurso tras dos meses sin operaciones y despidos masivos
La aerolínea de bajo costo Flybondi solicitó un concurso preventivo de acreedores tras 57 días sin operar. La compañía enfrenta un severo contexto de crisis financiera, con deudas millonarias y una drástica reducción de su plantilla laboral.

Flybondi, la aerolínea de bajo costo, ha presentado un concurso preventivo de acreedores después de haber dejado de operar por 57 días, en un contexto de crisis aguda que incluye la reducción de su flota y un alto número de despidos. La solicitud se formalizó el 2 de octubre ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, que ahora deberá decidir sobre la apertura formal del concurso.
Desde principios de agosto, Flybondi no ha realizado vuelos comerciales, y su flota ha disminuido drásticamente de 13 aeronaves a únicamente tres en el país. Las restantes aviones han sido devueltas o se encuentran en procesos técnicos. Esta reducción ha llevado a la empresa a una paralización casi total de sus operaciones, lo que, a su vez, ha desencadenado una severa crisis laboral con cerca de 1.000 trabajadores que dejaron sus puestos, ya sea por despidos o retiros voluntarios.
Los problemas financieros de Flybondi están reflejados en una complicada situación de deudas, que incluyen 27 cheques rechazados por más de 2.900 millones de pesos, así como deudas fiscales y embargos iniciados por organismos públicos y proveedores. La situación se ha complicado aún más con reclamos de quiebra planteados por otras empresas que también están exigidas de pagos, lo que ha contribuido a la inestabilidad de la aerolínea.
La crisis no solo afecta a los empleados: durante el año 2026, Flybondi canceló alrededor de 2.400 vuelos, afectando a aproximadamente 383.000 pasajeros, quienes han reclamado por devoluciones y otros servicios asociados a los vuelos cancelados. Las demoras en el pago de indemnizaciones y los incumplimientos laborales también han generado un ambiente de descontento entre los extrabajadores de la empresa.
Adicionalmente, organismos estatales que supervisan la actividad aerocomercial han respondido a las múltiples infracciones y reclamos resultantes de la interrupción de vuelo y los impagos, tomando medidas que podrían implicar sanciones. Esta situación ha forzado a la compañía a hacer frente a un cúmulo de obligaciones, lo que ha incrementado la presión sobre su gestión.
El anuncio del concurso preventivo constituye un nuevo capítulo para Flybondi, que busca organizar sus compromisos financieros y alcanzar un acuerdo con sus acreedores. Este proceso judicial podría ser crucial para reestructurar la aerolínea y, posiblemente, reanudar operaciones en el futuro, aunque aún dependerá de la evaluación del Juzgado correspondiente.