Frente Amplio de Costa Rica rechaza afirmaciones de Ortega sobre elecciones en Nicaragua
La fracción del Frente Amplio en el Congreso de Costa Rica condenó las afirmaciones de Daniel Ortega sobre la cancelación de futuras elecciones en Nicaragua. Consideran esta declaración un reflejo del deterioro democrático en el país vecino.

La fracción del Frente Amplio en el Congreso costarricense expresó su rechazo a las recientes afirmaciones de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, quien indicó que no habrá más elecciones en su país. Durante una intervención en el Plenario Legislativo, los diputados advirtieron que dichos comentarios son una prueba más del deterioro gradual de la democracia nicaragüense, un proceso que han señalado se ha intensificado en los últimos años.
Los legisladores enfatizaron que la decisión de no llevar a cabo futuras elecciones representa un debilitamiento de las instituciones democráticas y tiene implicancias directas para miles de nicaragüenses que han buscado refugio en Costa Rica debido a la persecución política. En este contexto, mencionaron casos de ciudadanos que han perdido su nacionalidad y denunciaron desapariciones y asesinatos en el país vecino.
El Frente Amplio subrayó que las afirmaciones de Ortega forman parte de una tendencia de años que ha transformado las elecciones en Nicaragua en procesos sin competencia real y han significado un alejamiento de los principios democráticos que impulsaron la Revolución Sandinista de 1979, que puso fin a la dictadura de Anastasio Somoza. Los legisladores recordaron el apoyo que recibió este movimiento por parte de la ciudadanía costarricense y cómo este legado se ha ido distorsionando con el tiempo.
Además, la bancada hizo hincapié en que el debilitamiento de la democracia no ocurre de manera repentina, sino a través de cambios progresivos que afectan el equilibrio entre los distintos poderes del Estado. En particular, mencionaron que el control del poder judicial en Nicaragua se ha consolidado a través del nombramiento de magistrados afines al régimen y la exclusión de jueces considerados independientes.
Este control ha permitido acciones judiciales en contra de opositores políticos y organizaciones de derechos humanos, mientras que se han archivado o desestimado casos relacionados con la corrupción en la administración pública. La agrupación consideró fundamental preservar la independencia del Poder Judicial como un mecanismo de control en un sistema democrático.
Finalmente, el Frente Amplio instó a la reflexión sobre la importancia de resguardar la institucionalidad democrática y la autonomía de los jueces. Subrayaron que el debilitamiento de estas garantías se da de manera gradual, lo que puede tener consecuencias serias para la democracia en la región.