Fumigación en la Escuela 143 de Comodoro causó alarma entre familias
La reciente fumigación en la Escuela 143 de Comodoro Rivadavia suscitó grave preocupación en las familias, dado que se llevó a cabo con los alumnos presentes. Este evento provocó malestar y reclamos de los padres que esperaban una mejor comunicación sobre la situación.

El martes pasado, la Escuela 143 "Petróleo Argentino" de Comodoro Rivadavia fue objeto de una fumigación que generó una respuesta negativa entre los padres de los alumnos. El procedimiento se realizó sin previo aviso y durante el horario escolar, provocando la salida de los estudiantes de las aulas debido a la presencia de humo en los pasillos.
Algunos alumnos manifestaron haber experimentado tos y molestias, lo que incrementó la preocupación y los cuestionamientos por parte de las familias. Tras salir al exterior, los estudiantes también reportaron la presencia de insectos que los picaban y que se adherían a su cabello, enriqueciendo así la situación tensa que se había generado en el establecimiento educativo.
La reacción de los padres fue inmediata, con varias madres presentándose en la Supervisión de Escuelas para plantear su descontento y solicitar explicaciones acerca de la ejecución de la fumigación en un momento tan inapropiado. Esta situación evidenció una falta de comunicación respecto a las medidas de seguridad y salud que deben regir en los entornos educativos.
Además, la fumigación afectó a otra institución educativa, la Escuela 798, la cual no tiene edificio propio y depende de sedes alternativas como la Escuela 32 y la misma Escuela 143. Tras este evento, se implementó un plan de contingencia para reorganizar las actividades y reubicar a algunos cursos, aunque la escasez de espacio impidió asegurar que todos los alumnos pudieran asistir a clases el día siguiente.
La respuesta institucional ante la situación es crucial, puesto que la comunidad educativa de Comodoro Rivadavia espera que se evalúe la situación de seguridad y que se tomen decisiones que prioricen el bienestar de los alumnos en el futuro. La preocupación por el manejo de situaciones de este tipo resalta la necesidad de establecer protocolos claros de comunicación ante eventos que impactan la rutina escolar.
En este contexto, es probable que se reabran los diálogos entre las autoridades educativas y las familias para garantizar que situaciones similares no vuelvan a ocurrir. Mantener a padres y alumnos informados es esencial para la confianza y el bienestar en el ámbito escolar.