Fundición San Cayetano presenta concurso de acreedores tras crisis económica
Fundición San Cayetano, la mayor fundición de Argentina, solicitó a la Justicia la reestructuración de sus deudas debido a un grave deterioro financiero. Con 70 años de historia y una importante presencia en el mercado internacional, la compañía enfrenta serias dificultades por factores económicos adversos que afectan su rentabilidad.
Fundición San Cayetano, reconocida como la mayor fundición de Argentina y con sede en Burzaco, ha presentado un concurso preventivo ante la Justicia en busca de reestructurar sus deudas. La empresa, con 70 años de trayectoria y aproximadamente 260 empleados, reportó un pasivo de 34.187 millones de pesos. Esta situación se produce tras meses de crisis financiera, generada, según explicaron, por la apertura de importaciones y la apreciación del peso, junto con la pérdida de pedidos y el incremento en los costos del crédito.
Desde sus inicios en 1956, Fundición San Cayetano ha tenido un papel clave en la industria metalúrgica nacional, particularmente en la fabricación de piezas para las áreas siderúrgica, petrolera, minera y energética. Su expansión a lo largo de las décadas le ha permitido alcanzar un perfil exportador relevante, logrando que cerca del 80% de su producción se destine al mercado internacional, especialmente en Estados Unidos.
La compañía se ha visto afectada por una combinación de factores que impactan su competitividad en el contexto global. A diferencia de otras firmar, Fundición San Cayetano fabrica bienes de capital transables y debe competir tanto en el mercado local como internacional. Este aspecto la coloca en una posición vulnerable frente a cambios en los tipos de cambio y costos financieros, que inciden directamente en su rentabilidad.
La firma ha destacado que su crisis no es producto de fallas operativas, sino de un contexto económico adverso que escapa a su control. En este sentido, su informe ante la Justicia detalla cómo la favorable apertura de importaciones se ha traducido en una mayor competencia internacional que ha erosionado sus márgenes de ganancia.
Entre sus clientes se encuentran importantes empresas como Ternium Siderar, Nucor Steel y Codelco, y pese a su solidez histórica, la apertura del mercado y la falta de pedidos han llevado a esta emblemática empresa a una situación crítica. Su trayectoria abarcando diversas industrias también incluye la producción de cilindros para trenes de laminación, lo que la ha posicionado como un proveedor clave en el sector argentino.
Con la solicitud de concurso presentada, la fundición busca reestructurar sus deudas para poder volver a una senda de crecimiento y estabilidad. De este modo, se abre un capítulo incierto para la compañía y la respuesta de la Justicia será fundamental para definir su futuro en un entorno económico complicado para la industria argentina.