Gaiman deberá elegir un nuevo intendente tras el fallecimiento de Darío James
La localidad de Gaiman se encuentra en duelo tras el fallecimiento de su intendente, Darío James. En este marco, se deberá convocar a elecciones para elegir un sucesor que complete el mandato hasta 2027.

El municipio de Gaiman se halla en un momento de profundo luto tras la muerte de su intendente, Darío James, ocurrida el jueves pasado. Este suceso ha llevado a las autoridades locales a poner en marcha los procedimientos necesarios para garantizar la continuidad del gobierno municipal.
El intendente interino, Raúl Ferrero, confirmó que es imperativo convocar elecciones para elegir al nuevo intendente, quien asumirá hasta la finalización del mandato actual de James. Según la normativa local, específicamente la Carta Orgánica del municipio, cuando queda más de un año para la culminación del mandato, es obligatorio realizar una elección para el cargo.
Ferrero especificó que la convocatoria a elecciones debe formalizarse en un plazo de 60 días, lo que establece una urgencia en el proceso. Esto es fundamental para restablecer la estabilidad política y darle a los ciudadanos la oportunidad de elegir a su nuevo representante en el corto plazo.
Sin embargo, el intendente interino señaló un obstáculo en la implementación del proceso electoral: la falta de reglamentación local correspondiente. Esta situación llevará a las autoridades a coordinar con la Secretaría Electoral Provincial y el Concejo Deliberante para desarrollar el marco legal necesario para organizar las elecciones.
Es importante resaltar que la elección que se llevará a cabo no será para iniciar un nuevo período de cuatro años, sino para completar el mandato vigente, que se extiende hasta diciembre de 2027. Esto significa que el nuevo intendente ocupará el cargo por un tiempo limitado, lo cual añade un elemento de complejidad a la administración que surgiría tras los comicios.
La situación en Gaiman subraya la importancia de contar con un marco legal claro y una respuesta rápida ante la pérdida de un líder comunitario. La comunidad se prepara para enfrentarse a un periodo de cambios políticos que, de acuerdo con la normativa, busca asegurar la gobernabilidad y el bienestar de sus habitantes.