Gloria Arizabaleta denuncia un montaje tras su suspensión y la de Petro
La congresista Gloria Arizabaleta ha afirmado que su suspensión por parte de la Procuraduría fue un montaje del gobierno de Gustavo Petro para desacreditar sus acciones legislativas. La situación se enmarca en un conflicto político más amplio y ha generado reacciones tanto en el ámbito político como judicial.

Gloria Arizabaleta, congresista del Pacto Histórico en Colombia, ha generado controversia tras su suspensión por parte de la Procuraduría General, en medio de su decisión de suspender al presidente Gustavo Petro por su supuesta involucración impropia en política. Este episodio ha desencadenado una serie de conflictos políticos y judiciales en el país, que han alimentado el debate sobre las competencias y límites del poder legislativo.
La suspensión de Arizabaleta, que estuvo vigente hasta el 20 de julio de 2026, fue interpretada por ella como un intento del gobierno de Petro, en complicidad con la Procuraduría, para desactivar su labor en la Cámara de Representantes. En una reciente entrevista, la excongresista argumentó que dicho procedimiento no tenía fundamento legal y que solo la Comisión de Ética del Congreso tiene la potestad para llevar a cabo una suspensión.
Los antecedentes de este conflicto se remontan a junio de 2025, cuando se revisaron denuncias sobre la financiación de campañas electorales de Petro, lo que llevó a Arizabaleta a realizar investigaciones que la conectaron con autoridades estadounidenses. Esta iniciativa buscaba comprobar la veracidad de postulados que sugerían una financiación irregular para la campaña presidencial de Petro en 2022.
Arizabaleta, al explicar su decisión de suspender a Petro, sostuvo que el presidente había incurrido en conductas reiteradas que justificaban dicha acción. Según ella, la cantidad de publicaciones y declaraciones en redes sociales por parte de Petro durante un corto período evidenciaron su involucramiento político no permitido y merecían una respuesta inmediata por parte del Congreso.
Desde su suspensión, la excongresista ha manifestado que esta acción institucional fue parte de un "montaje" más amplio destinado a desacreditar su trabajo, además de criticar la falta de respaldo de las entidades judiciales en la investigación de las denuncias que ella impulsaba. La situación resalta la tensión existente entre el poder ejecutivo y el legislativo en Colombia, así como las complejidades que surgen al momento de investigar a figuras de alta relevancia política.
Este escándalo, que ha capturado la atención pública, refleja la incertidumbre y polarización en la política colombiana actual, donde las decisiones del gobierno y las reacciones de los opositores son analizadas con gran atención.
Mientras se desarrollan estos acontecimientos, el futuro de las investigaciones contra Petro y los procesos que podrían surgir a partir de esta controversia seguirán siendo un tema de interés, ya que podrían tener implicaciones significativas en el panorama político del país.