Gobierno prohíbe la venta del juguete Squeezy Dumpling por riesgos tóxicos
El Gobierno argentino ha prohibido completamente la importación y venta del juguete "Squeezy Dumpling" debido a riesgos para la salud infantil. Esta decisión se basa en la detección de sustancias químicas peligrosas en el producto.

El Gobierno nacional implementó una prohibición en todo el país sobre la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento del juguete infantil conocido como "Squeezy Dumpling". Este juguete se había vuelto viral y popular entre los niños, pero estudios recientes revelaron que contiene sustancias químicas altamente tóxicas, lo que llevó a las autoridades a tomar medidas drásticas en su contra.
La resolución fue formalizada mediante la Disposición 690/2026 emitida por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial. La iniciativa surgió a raíz de una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que se alineó con alertas de seguridad previamente emitidas en el Reino Unido y la Unión Europea. La medida tiene como principal justificación la detección de benceno y ftalatos en la composición de este juguete, sustancias reconocidas por su potencial peligro para la salud.
Los análisis de laboratorio indicaron que el juguete contenía 20 miligramos de benceno por kilogramo, cifra que cuadruplica el límite permitido de 5 mg/kg según las normativas vigentes. El benceno es clasificado como un químico cancerígeno, lo que eleva el nivel de preocupación dado que puede penetrar en el organismo a través de la piel incluso sin ingestión, simplemente por el contacto al manipular el juguete.
Además de los riesgos para la salud, el "Squeezy Dumpling" presentaba una serie de irregularidades comerciales que contribuyeron a la decisión del Gobierno. La CAIJ destacó que el juguete no poseía el Marcado de Conformidad, que es esencial para garantizar su seguridad en el mercado argentino. Falta de información para el usuario, como el idioma de advertencia en castellano y la identificación del importador responsable, también fueron señaladas como graves deficiencias.
El juguete había alcanzado una gran popularidad, inspirado en una empanada típica de la gastronomía asiática y se ofrecía en una pequeña canasta vaporera. Se vendía tanto en comercios físicos como en plataformas digitales de diversas provincias del país, lo que generó alarma ante su retirada del mercado.
Ante esta situación, las autoridades han recordado la importancia de garantizar la seguridad en los artículos destinados a niños, y la necesidad de controles más estrictos en el sector. La prohibición del "Squeezy Dumpling" busca evitar que estos productos nocivos continúen circulando entre la población infantil, en un contexto donde la salud pública es una prioridad.