Granja Tres Arroyos enfrenta crisis: sueldos con pollos y concurso preventivo
Granja Tres Arroyos solicita la apertura de un concurso preventivo debido a problemas financieros. La situación lleva a ofrecer parte de los salarios en pollos a los trabajadores.

La avícola Granja Tres Arroyos se encuentra en una situación crítica, marcada por dificultades financieras que la han llevado a solicitar la apertura de un concurso preventivo. La empresa ha enfrentado problemas para cumplir con el pago de los sueldos, lo que ha desencadenado una serie de negociaciones con los gremios donde se plantearon alternativas poco habituales, como el pago parte de los salarios en forma de pollos.
Este inusual acuerdo se presentó durante las audiencias de conciliación obligatoria en la planta de Pilar, Buenos Aires, donde se reitera la urgencia de abordar la crisis que afecta a todos los empleados. Más de 1.700 trabajadores ya fueron desvinculados en los últimos meses como parte de un ajuste que parece no tener fin. La compañía, además, decidió suspender jornadas laborales para evitar despidos masivos, un hecho que ha tensado aún más la relación con los empleados y sus representantes.
En el marco de las regulaciones impuestas por el Ministerio de Trabajo de la provincia, la empresa debe mantener a los trabajadores aunque haya cesantías anunciadas, lo que crea un escenario incierto para los empleados. Las conciliaciones que siguen vigentes han limitado las decisiones de la compañía mientras se intenta encontrar una solución justa y sostenible para los afectados.
La crisis de Granja Tres Arroyos no es un caso aislado sino que refleja un patrón de deterioro en la industria avícola en Argentina. Según la empresa, la caída en sus finanzas se debe a un "estrangulamiento del mercado interno" y un fuerte aumento en los costos, lo que limita su capacidad para operar de manera rentable y cumplir con obligaciones salariales. A pesar de esto, la producción de pollo ha estado en declive luego de alcanzar un récord de consumo en el país, lo que complica aún más la situación del grupo avícola.
La industria avícola en la Argentina ha estado sufriendo por diferentes factores, como los incrementos de costos tanto en insumos como en logística. Esto es relevante no solo para Granja Tres Arroyos, sino para toda la comunidad avícola del país, que depende del consumo interno y enfrenta desafíos constantes. Los trabajadores están en una situación de vulnerabilidad, y las soluciones que surgen son reflejo de la gravedad de la crisis.
A medida que se avanza en el proceso de conciliación, se espera que se tomen decisiones que impacten en la continuidad de la empresa y, sobre todo, en la seguridad laboral de sus empleados. Mientras tanto, la propuesta de recibir pollos como parte del sueldo resalta una situación insostenible que requiere atención urgente.