Granja Tres Arroyos suspende operaciones en su planta de Capitán Sarmiento
Granja Tres Arroyos ha decidido suspender las actividades en su planta de Capitán Sarmiento, citando problemas operativos y un crítico estado financiero. La medida se enmarca en una serie de cierres y despidos que la empresa ha enfrentado en el último tiempo, generando preocupación entre los empleados sobre el futuro de la planta.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos ha suspendido "hasta nuevo aviso" la actividad de su planta en Capitán Sarmiento, Buenos Aires, lo que ha generado inquietud entre los trabajadores sobre un posible cierre definitivo. La compañía justifica esta decisión debido a "la falta de suministro eléctrico", así como a otras dificultades operativas y productivas que, aseguran, son de fuerza mayor.
El cese de operaciones, formalmente notificado, se hace eco de una situación crítica que no solo afecta a esta planta, sino que refleja un comportamiento más amplio en la estructura operativa de la empresa, que ya había enfrentado despidos significativos, incluido un recorte de más de 250 puestos en su planta de La China, en Concepción del Uruguay. Desde el inicio del año, Granja Tres Arroyos ha tenido que paralizar varias plantas y ajustar su personal debido a caídas en la producción, relacionada en parte con la gripe aviar, además de conflictos laborales.
Granja Tres Arroyos, que se posiciona como uno de los principales actores en la producción avícola del país, ha enfrentado un panorama financiero complicado que se traduce en un pasivo de 350,9 millones de dólares. Esto ha llevado a la empresa a negociar con sus acreedores reestructuraciones que incluyen quitas y plazos extendidos para el pago de deudas, la venta de activos no estratégicos y la implementación de programas de retiros voluntarios.
La preocupación por el futuro de la planta de Capitán Sarmiento se ve intensificada por el retiro de maquinaria y el vaciamiento de las oficinas, lo cual alimenta la percepción de que la paralización podría ser permanente. Los empleados temen que esta medida sea el preludio de un cierre definitivo, dado el historial reciente de la empresa con cierres y despidos en varias de sus instalaciones.
La situación de Granja Tres Arroyos es un reflejo del contexto más amplio del sector avícola en Argentina, que enfrenta desafíos operativos y financieros. En un mercado en retroceso, factores como la gripe aviar y las restricciones económicas han impactado severamente la producción y el empleo, complicando aún más la estabilidad de empresas clave como esta.
El futuro de la planta permanece incierto, y la comunidad laboral y regional observa atentamente las decisiones que tomará la empresa. Mientras tanto, la empresa continúa en su proceso de reestructuración, esperando encontrar soluciones que le permitan reducir sus deudas y estabilizar sus operaciones a largo plazo.