Graves incidentes en el clásico de Comodoro: piden sanciones severas
Durante el clásico entre Huracán y Jorge Newbery, se produjeron disturbios que llevaron a la suspensión del partido. La Policía local solicitó sanciones severas debido a la reiteración de episodios violentos en este tipo de encuentros.

El clásico entre Huracán y Jorge Newbery, que se llevó a cabo en el Estadio Municipal de Kilómetro 3 de Comodoro Rivadavia, terminó de manera abrupta a los 47 minutos del segundo tiempo a causa de graves incidentes de violencia. El partido fue suspendido cuando el equipo local, el Lobo, ganaba 1-0, gracias a un gol de Franco Domínguez.
Andrés Ávila, segundo jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, informó que los desmanes comenzaron dentro del terreno de juego, con enfrentamientos iniciales entre los cuerpos técnicos de ambos equipos y posteriormente entre los jugadores. Se destacó que la primera pelea ocurrió en los bancos de suplentes aproximadamente a los 35 minutos de la segunda mitad. Aunque la situación fue inicialmente controlada por los árbitros, un nuevo momento de tensión surgió posteriormente, resultando en golpes entre los involucrados.
Uno de los momentos más críticos se dio cuando un jugador de Huracán, Maximiliano Benito, tras ser expulsado, volvió al campo para intentar agredir a un futbolista de Jorge Newbery. Ávila aclaró que, contrariamente a lo que se podía creer, los incidentes no fueron provocados por la invasión de hinchas, sino que se generaron entre los jugadores, lo que pone en evidencia la necesidad de reflexión sobre la conducta de los deportistas.
Personal policial intervino en la situación, utilizando elementos de contención como escudos, para separar a los jugadores y evitar que la violencia se intensificara. Según el jefe policial, no fue necesario recurrir a fuerzas especiales. Sin embargo, la duración y la gravedad de los incidentes ha llevado a la Policía a solicitar acciones más contundentes por parte del Tribunal de Disciplina de la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia, que será el encargado de evaluar lo sucedido a través de los informes arbitrales y videos compartidos en redes sociales.
Ávila destacó su preocupación por la repetición de episodios de violencia en clásicos anteriores y exhortó a las autoridades del fútbol local a adoptar medidas más estrictas. En sus declaraciones, mencionó que este no es un fenómeno aislado y que es fundamental que se implementen sanciones ejemplificadoras para prevenir futuros incidentes y fomentar un ambiente de respeto y deportividad en el contexto futbolístico.
La solicitud de sanciones severas busca no solo abordar este incidente, sino también servir como un mensaje claro para evitar que la violencia se normalice en el deporte, donde el juego limpio debería ser la premisa fundamental.