Grecia sigue enfrentando incendios forestales cinco años después de la tragedia de 2021
Grecia atraviesa un fatídico verano con más de 21.000 hectáreas arrasadas por incendios. A cinco años de los devastadores fuegos de 2021, el país ha mejorado en tecnología de detección, pero aún enfrenta desafíos en la gestión y prevención.

Cinco años después de los devastadores megaincendios de 2021, que consumieron más de 130.000 hectáreas en Grecia, el país enfrenta una nueva ola de incendios forestales. Este verano, aproximadamente 21.000 hectáreas han sido quemadas, lo que plantea serias preocupaciones sobre la efectividad de las medidas de prevención y control adoptadas desde entonces.
El año 2021 marcó un hito en la historia de los incendios en Grecia, destacando el incendio en la isla de Eubea, que devastó más de 50.000 hectáreas. Aquella crisis no solo puso a prueba los sistemas de respuesta nacional, sino que también dio inicio a un ciclo de cambios en las estrategias de detección y extinción de fuegos. Al respecto, Aléxandros Dimitrakopulos, profesor de la Universidad de Tesalónica, subrayó la importancia de 2021 como un punto de inflexión.
A pesar de los avances tecnológicos, como la implementación de satélites y drones para monitorear incendios, la situación continúa siendo crítica. En mayo de este año, Grecia lanzó cuatro microsatélites térmicos para detectar fuegos de forma temprana. Sin embargo, el uso de estas tecnologías no ha sido suficiente para evitar la tragedia, como se evidenció la semana pasada con la pérdida de vidas, incluyendo la de bomberos en acción.
Los expertos en gestión de desastres, como Miltiadis Athanasíu, señalan que existe un desajuste entre la legislación y la práctica operativa, ya que la rigidez en las sanciones a los mandos del Cuerpo de Bomberos puede inhibir la toma de decisiones críticas en situaciones de emergencia. La falta de un marco legal que permita una intervención adecuada incrementa el riesgo de evacuaciones innecesarias, lo que podría afectar la estrategia de Defensa Civil en territorio griego.
Desde 2000, las medidas de prevención en Grecia parecen haber estancado, a pesar de que ha habido una mejora en la coordinación entre diferentes organismos y un aumento en las labores preventivas durante el invierno. No obstante, la combinación de climas extremos y la intensificación de las sequías, en un contexto de cambio climático, continúa desafiando a las autoridades del país.
A medida que Grecia sigue adecuando sus recursos y estrategias ante incendios recurrentes, el debate sobre la gestión y la prevención se vuelve más relevante que nunca. La situación actual es un llamado a la acción para desarrollar estrategias más efectivas, que permitan no solo mitigar los efectos inmediatos, sino también asegurar un futuro más seguro en la lucha contra incendios forestales.