Guanacos regresan a Chaco tras 100 años de extinción
Treinta guanacos fueron reintroducidos en Chaco luego de haber estado extinguidos en esa región durante más de un siglo. El traslado se realizó desde el Parque Patagonia y requirió un extenso viaje de casi 3.000 kilómetros.

En un importante esfuerzo de conservación, treinta guanacos fueron trasladados desde el Parque Patagonia, en la provincia de Santa Cruz, hasta el Parque Nacional El Impenetrable en Chaco. Este proceso tiene como objetivo recuperar la presencia de la especie, que se había extinguido en esa región durante el último siglo. El viaje, que cubre casi 3.000 kilómetros, demandó más de 54 horas, y se llevó a cabo sin registrar bajas, lo que destaca el éxito de la operación.
Los guanacos, reconocidos por su adaptación a los diversos ecosistemas de la Argentina, originalmente abarcaban un rango más amplio que los actuales territorios patagónicos. Sin embargo, a lo largo del tiempo, sus poblaciones se vieron drásticamente reducidas, llevando a la extinción en varias regiones, entre ellas Chaco, donde se desactivó su población por el último siglo.
Los ejemplares seleccionados para el traslado provienen de una zona específica en Parque Patagonia, que se encuentra entre la Meseta del Lago Buenos Aires y Cañadón Caracoles. La extracción de estos animales fue cuidadosamente planificada para asegurar que no se comprometiera la población local. Para ello, los equipos encargados realizan censos y monitoreos anuales para evaluar cuántos animales se pueden extraer sin afectar la especie en su hábitat original.
El procedimiento de traslado incluyó la organización de los guanacos en grupos familiares, intentando mantener su estructura social. En este caso se trasladaron mayormente hembras, formando aproximadamente el 80% de los animales seleccionados, contribuyendo a una mejor adaptación en su nuevo entorno.
El viaje se realizó en un tráiler diseñado específicamente para el transporte de fauna silvestre, que garantizaba un ambiente adecuado con la ventilación y el espacio necesario. Durante el trayecto, los equipos monitorearon a los animales mediante cámaras y realizaron paradas programadas para inspeccionarlos de cerca.
Tras su llegada a El Impenetrable, los guanacos enfrentan un periodo de adaptación a un clima y flora notablemente diferente a lo que conocían. Según Julieta Mangas, responsable del proyecto, estos animales empezarán a modificar su pelaje y adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. Además, se ha identificado una dieta diferente, necesario para su sustento en este nuevo entorno.
Este proyecto simboliza un paso significativo en la restauración de especies locales en sus hábitats originales, y se está monitoreando de cerca el proceso de adaptación de los guanacos en su nuevo hogar.