Guatemala eliminará impuestos a viviendas y mantendrá cobro a comercios
El Congreso de Guatemala aprobó una reforma que exime del Impuesto Único Sobre Inmuebles a las viviendas, manteniendo el cobro para inmuebles comerciales. La decisión genera preocupaciones sobre el impacto en las finanzas municipales y la provisión de servicios públicos.

El Congreso de Guatemala tomó una importante decisión el 29 de julio al aprobar una reforma al Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI), que elimina este gravamen para las viviendas, tanto residenciales como de uso mixto. Sin embargo, la medida mantiene el cobro de dicho impuesto para los inmuebles comerciales, que ahora tendrán tarifas diferenciadas de 3, 6 y 9 por millar, según el valor del inmueble. Esta reforma fue respaldada por 121 votos a favor, 25 en contra y 14 diputados ausentes, y será revisada por el presidente Bernardo Arévalo, quien deberá decidir sobre su promulgación o veto.
La modificación del IUSI fue presentada de manera urgente y aprobada rápidamente, desplazando otras iniciativas que estaban en la agenda del día. Inicialmente, se planteaba una exención total del impuesto para bienes residenciales, pero en una votación de último minuto se aprobó un esquema escalonado de cobro para los inmuebles comerciales, lo que ha sido objeto de debate entre los legisladores.
El tema del IUSI generó posturas encontradas, ya que algunos legisladores argumentaron que gravar las propiedades podría resultar injusto, dado que no considera la capacidad económica de cada contribuyente. Se subrayó la necesidad de evitar que esta carga impositiva sobre bienes esenciales como la vivienda afecte a quienes tienen menor capacidad de pago.
No obstante, la eliminación del impuesto para viviendas ha suscitado preocupación entre alcaldes y entidades municipales, quienes advierten que podría comprometer los ingresos necesarios para la prestación de servicios básicos e infraestructura en las comunas. La Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM) ha manifestado que esta reforma, aunque necesaria tras casi tres décadas de inercia, podría tener un impacto negativo en las finanzas locales.
Los funcionarios municipales intentaron comunicarse con los diputados para expresar sus temores sobre los efectos de la reforma; entre ellos, citan la dependencia que tienen los municipios del IUSI para realizar inversiones en obra pública. Sin embargo, los legisladores decidieron avanzar con la reforma sin considerar estos argumentos y críticas.
Al respecto, la ANAM aseveró en un comunicado que "la autonomía municipal carece de sentido sin autonomía financiera", enfatizando que la eliminación del impuesto podría limitar la gestión de recursos en los municipios. En este contexto, los debates reflejan un balance delicado entre la necesidad de alivio fiscal para las familias y la preocupación por los recursos económicos que sostienen a las administraciones locales.
A partir de esta reforma, se espera una reevaluación del impacto económico en las municipalidades y una posible revisión o ajustes futuros que busquen mantener una adecuada financiación para servicios públicos esenciales.