Guilford, un ícono industrial de Comodoro Rivadavia y su legado
El 2 de septiembre se celebra en Argentina el Día de la Industria, una ocasión que permite rememorar la historia industrial de Comodoro Rivadavia, donde la fábrica Guilford se destacó como un importante empleador en el siglo XX.

Cada 2 de septiembre, Argentina conmemora el Día de la Industria, recordando la primera exportación desde el territorio argentino en 1587. En Comodoro Rivadavia, esta fecha invita a reflexionar sobre el legado productivo de una ciudad que, además de su reconocida actividad petrolera, vivió momentos significativos en la diversificación industrial.
Durante gran parte del siglo XX, Comodoro no solo fue la Capital Nacional del Petróleo, sino que también albergó diversas industrias, como pescaderías y fábricas de plástico y metalmecánica. Este auge se debió a políticas públicas que incentivaron la instalación de industrias en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Estas iniciativas buscaron poblacionar y desarrollar el sur del país, atrayendo empresas que tradicionalmente operaban en Buenos Aires.
Un destacado ejemplo de esta fase industrial fue Guilford Argentina, que se estableció en la ciudad en 1957. La llegada de la firma estuvo enmarcada en un período de promoción industrial que permitió la proliferación de fábricas en Chubut, donde, para 1960, ya se contaba con aproximadamente 34 establecimientos productivos. Guilford rápidamente se convirtió en un actor clave, con dos plantas en funcionamiento y a punto de alcanzar su máxima producción.
A lo largo de su historia, Guilford llegó a emplear a 2.000 trabajadores en su pico de producción, convirtiéndose en uno de los mayores empleadores privados de la región. La empresa, de la familia Goranski, conocida por su tradición en el sector textil, producía mensualmente más de 500 toneladas de tela, abarcando materiales como algodón, lycra y poliéster. Esta magnitud no solo implicó un aporte significativo a la economía local, sino que también brindó estabilidad a cientos de familias.
El impacto de Guilford perduró durante décadas, contribuyendo a crear un sentido de pertenencia y comunidad entre los trabajadores y la ciudad. La fábrica se asocia a una época de esplendor industrial en Comodoro Rivadavia, un periodo que se recuerda con nostalgia y que enfatiza la importancia de la diversidad económica a lo largo de la historia de la región.
Hoy, mientras el Día de la Industria se celebra, la historia de Guilford resalta la necesidad de innovar y diversificar la economía en la Patagonia, en un contexto donde la industria del petróleo sigue siendo fundamental, pero donde también se valora el legado de las fábricas que alguna vez marcaron un hito en la identidad de la ciudad.