Guinea-Bissau enfrenta brote de mpox, con alto riesgo en niños
Guinea-Bissau está lidiando con su primer brote de mpox, con un enfoque particular en la vulnerabilidad de los niños. Aunque sólo se han confirmado siete casos, un gran número de sospechosos son menores de 15 años.

Guinea-Bissau se encuentra en medio de su primer brote de mpox, una enfermedad viral que hasta el momento ha confirmado siete casos en adultos desde que se registró el brote el 4 de julio. La alta proporción de casos sospechosos entre la población infantil ha generado gran preocupación entre las autoridades y organismos internacionales.
De los 46 casos sospechosos, el 50% corresponde a niños menores de 15 años, destacando que 16 de ellos son muy pequeños, entre cero y cuatro años, un grupo vulnerable que podría enfrentar graves complicaciones si se infecta. Esto ha llevado a UNICEF a intensificar sus esfuerzos en divulgar información sobre la enfermedad y mejorar las medidas de vigilancia.
La representante adjunta de UNICEF en Guinea-Bissau, Sandra Martins, subrayó que aunque se han confirmado algunos casos, la fragilidad del sistema de vigilancia podría estar ocultando más infecciones, especialmente entre los niños. Su advertencia se basa en la falta de conectividad aparente entre los casos confirmados, lo cual sugiere la existencia de posibles cadenas de transmisión aún no detectadas.
El brote, aunque pequeño, se considera un evento de salud pública de gran relevancia dado que es la primera vez que se reportan casos de mpox en el país. La reciente reapertura de las escuelas en septiembre genera adiciones preocupaciones sobre la propagación del virus entre la población estudiantil, lo que podría complicar aún más la situación.
Las autoridades de salud, en conjunto con UNICEF y la OMS, están reforzando las estrategias de detección, seguimiento de contactos y promoción de prácticas de higiene. Las campañas incluyen la difusión de información a las familias sobre los síntomas a los que deben prestar atención, tales como fiebre, erupciones cutáneas o inflamación de ganglios, junto con recomendaciones sobre el lavado de manos frecuente y la reducción del contacto estrecho con personas enfermas.
Además, se están tomando medidas para mejorar las condiciones de saneamiento y acceso al agua en los centros de salud, lo cual es esencial para prevenir la propagación de la enfermedad. En este sentido, se hace hincapié en la importancia de la detección temprana y la atención médica proactiva para controlar el brote.