Hallan los cuerpos de dos hermanos arrastrados por el río Gallegos en Santa Cruz
Los cuerpos de José y Leo Virreira, hermanos de 12 y 10 años, fueron encontrados en el río Gallegos, después de una intensa búsqueda que comenzó el 25 de octubre. La tragedia ocurrió mientras los niños jugaban en el agua, siendo sorprendidos por una crecida repentina.

Las autoridades de Santa Cruz confirmaron el hallazgo de los cuerpos de José y Leo Virreira, de 12 y 10 años, quienes fueron arrastrados por la corriente del río Gallegos mientras jugaban. Su búsqueda se inició el 25 de octubre, y en la jornada del jueves se encontraron ambos cuerpos, uno cerca del puente de Güer Aike, y el otro fue avistado desde un helicóptero que se sumó al operativo.
La tragedia ocurrió cuando los hermanos, junto a otros dos chicos de 14 y 15 años, intentaban regresar a la orilla tras cruzar una formación de tierra en medio del río. Una subida repentina del agua sorprendió a los niños y la intensa corriente se llevó a José y Leo. Los adolescentes mayores lograron salir del agua y alertar a sus familiares sobre la situación.
Desde que se inició la operación de búsqueda, se realizaron esfuerzos ininterrumpidos por parte de equipos de rescate y las tareas se complicaron debido a las condiciones del área, que es reconocida por su peligrosidad. La localización de los cuerpos fue posible gracias a la colaboración de perros de rastreo, que ayudaron a señalar la zona donde se encontraban.
Las autoridades locales informaron que, a lo largo de la búsqueda, los padres de los niños han estado acompañando el trabajo de los rescatistas, acampando en las inmediaciones del río para estar cerca de las operaciones. Se les ha brindado asistencia psicológica y soporte emocional ante la dolorosa situación que enfrentan.
Este caso resalta la necesidad de concientización sobre la seguridad en áreas ribereñas, especialmente en lugares con corrientes peligrosas como el río Gallegos, que a menudo presenta represas y cambios bruscos en sus condiciones.
Asimismo, el accidente de los hermanitos coincide con un contexto de tragedias anteriores en la región, donde otros menores también han tenido incidentes similares en cuerpos de agua. La comunidad se encuentra conmocionada y se espera que las autoridades evalúen la seguridad de estas áreas para prevenir futuros accidentes.
Las familias de José y Leo están recibiendo el apoyo necesario mientras la comunidad lamenta su pérdida. La tragedia invita a una reflexión sobre las condiciones de seguridad y los cuidados que deben tenerse al recrearse en espacios naturales.