Halliburton se retira de proyectos hidrocarburíferos en Malvinas
La petrolera estadounidense Halliburton confirmó que no participará en el proyecto Sea Lion en Malvinas, decisión que fue celebrada por el gobierno argentino. Esta medida se enmarca en el contexto de las gestiones del gobierno argentino para reafirmar sus derechos soberanos sobre el archipiélago.

La compañía estadounidense Halliburton decidió no prestar servicios para el proyecto de hidrocarburos Sea Lion, ubicado en el archipiélago de las Islas Malvinas. Esta decisión fue celebrada por la Cancillería argentina, que destacó el trabajo previo de la Secretaría de Legal y Técnica y el impacto de las gestiones del presidente Javier Milei en este contexto de tensión con el Reino Unido.
El gobierno argentino comunicó que la petrolera, al realizar su anuncio, mencionó la existencia de dudas sobre las implicaciones legales de su participación en la exploración y producción en un área en disputa. Esta situación se da en un marco donde la administración actual está tomando medidas más firmes en relación a los derechos de soberanía argentinos sobre las islas, áreas marítimas y recursos presentes en ellas.
El yacimiento Sea Lion se estima que posee reservas significativas, con alrededor de 1.700 millones de barriles de petróleo, localizadas a 225 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Desde 2010, Argentina ha mantenido una postura firme en contra de cualquier actividad de extracción en esta zona, calificándola de ilegal y reafirmando su derecho soberano sobre los recursos hidrocarburíferos existentes.
La respuesta del gobierno argentino a la decisión de Halliburton también se enmarca en un rechazo más amplio a la actividad petrolera en Malvinas. Este rechazo se intensificó luego que el Reino Unido desestimara la solicitud argentina de arbitraje internacional bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, buscando frenar la explotación de estos recursos.
Por su parte, el gobierno argentino anunció que seguirá utilizando todos los recursos legales y diplomáticos a su alcance para proteger sus derechos sobre el área en disputa. Esto incluye la implementación de sanciones a las empresas que operen sin la aprobación del Estado argentino y la promoción de proyectos de ley que endurecen las medidas contra la explotación ilegal de recursos en las islas.
En conclusión, la decisión de Halliburton puede ser vista como parte de un esfuerzo más amplio por parte del gobierno argentino para disuadir la actividad de empresas petroleras en el archipiélago, en relación con la reafirmación de su soberanía y derechos en esa región.