Halliburton y Baker Hughes se retiran de Malvinas tras decreto gubernamental
Las empresas petroleras Halliburton y Baker Hughes han decidido no participar en actividades en las Islas Malvinas, alineándose con las nuevas sanciones impuestas por el Gobierno argentino. Esta decisión refuerza la postura nacional respecto a la soberanía sobre el archipiélago y sus recursos.

Las petroleras Halliburton y Baker Hughes han confirmado que no participarán en actividades de exploración o producción en las Islas Malvinas. Esta decisión se enmarca en el reciente Decreto 868/2026, promulgado por el presidente Javier Milei, que endurece las sanciones contra las empresas que operen en el Atlántico Sur sin la autorización correspondiente del Estado argentino.
Con esta postura, ambas compañías se suman a SLB, una de las empresas más importantes del sector, que también había confirmado su retiro de proyectos en el archipiélago. Las tres firmas han emitido comunicados donde enfatizan su compromiso con el desarrollo del sector energético argentino, reafirmando su respeto a la soberanía nacional.
Desde Baker Hughes Argentina S.R.L., se indicó que no participarán en la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en Malvinas o en los espacios marítimos circundantes. La compañía, que opera en el país desde hace más de siete décadas, reiteró su adhesión a la normativa vigente. Por su parte, Halliburton Argentina S.A. también reafirmó que no se involucra en el Proyecto Sea Lion ni en cualquier actividad relacionada con la exploración o producción en el área en cuestión.
Esta decisión ha sido celebrada por YPF, la petrolera nacional, indicando que la confirmación de estas empresas para no operar en el archipiélago es una clara señal de su apoyo a la Argentina. Además, el canciller Pablo Quirno destacó en su cuenta de X el valor de estos comunicados, subrayando la alineación de estas compañías con la política nacional respecto a la soberanía sobre los recursos energéticos en las Malvinas.
El marco normativo que sostiene estas acciones establece que cualquier actividad de exploración o explotación hidrocarburífera en la región sin autorización es considerada ilegal y será severamente sancionada. Este enfoque busca proteger los intereses argentinos y fortalecer el control sobre los recursos naturales en el Atlántico Sur, en defensa de la soberanía nacional.
De este modo, el Gobierno argentino se muestra firme en su postura sobre las Malvinas, reafirmando que toda actividad debe contar con las correspondientes autorizaciones y cumpliendo con las legislaciones locales y nacionales. Las decisiones de estas empresas petroleras reflejan este respeto y alineamiento con la política nacional, lo que podría influir positivamente en las futuras inversiones en el sector energético argentino.