Helados Piré: 40 años de tradición y calidad en la Patagonia
Helados Piré, fundado en 1986 por la familia Lardiés-Rodríguez, cumple 40 años ofreciendo sabores artesanales en Neuquén. A lo largo de su trayectoria, la marca ha sabido adaptarse a los desafíos del mercado y consolidarse como referente regional en la elaboración de helados de calidad.

Helados Piré Patagonia, que comenzó su trayectoria en 1986, es el resultado del esfuerzo y la pasión de la familia Lardiés-Rodríguez. Con orígenes en Mendoza y una historia de superación, esta heladería se trasladó a Neuquén en búsqueda de nuevas oportunidades, eligiendo su local en Diagonal Alvear 29. Desde aquel momento, Piré ha crecido y se ha consolidado como un ícono en la oferta de helados artesanales en la región.
Desde sus inicios, la heladería ha estado marcada por el compromiso y la dedicación inquebrantable de sus fundadores, quienes trabajaron 24/7 brindando no solo productos de calidad sino también un lugar de encuentro para la comunidad. La heladería se convirtió en un espacio emblemático que trasciende la simple venta de helados, generando un fuerte sentido de pertenencia entre sus clientes.
La historia de Piré también atravesó momentos difíciles, como la pérdida de Vicente Lardiés en 1991. Sin embargo, Adela Rodríguez tomó las riendas del negocio y, más tarde, se unió a Carlos Roberti para emprender una nueva etapa. Bajo su dirección, Piré reorientó su estrategia hacia la innovación y el crecimiento, adaptándose a las necesidades del mercado y a los cambios económicos que enfrentó el país desde 2001 hasta 2003.
En ese contexto, Piré implementó nuevas prácticas, incluyendo su primer sistema de delivery y auto-pickup, además de aumentar la producción y diversificar su oferta. La heladería amplió su planta de producción y estableció un sistema de franquicias, posicionándose como líder de la industria del helado en la Patagonia, tanto en calidad como en cantidad.
Piré Patagonia ha logrado certificar sus productos como libres de gluten y obtuvo la certificación ISO 9001/2015, lo que refuerza su compromiso con la calidad y la trazabilidad en su producción. Además, con la integración de la tercera generación familiar al negocio, la heladería sigue reafirmando su legado y su compromiso con la comunidad.
Mirando hacia el futuro, Piré se enfrenta a nuevos desafíos, pero mantiene su esencia de ofrecer un producto que combina tradición y entrega. La historia de la heladería destaca la importancia del tiempo y el enfoque en un legado que sigue creciendo, marcado por un profundo amor por la calidad y la atención al cliente que las generaciones anteriores han sabido transmitir.