Hernán Casciari denunciado por presunta estafa en inversiones culturales
Hernán Casciari, reconocido escritor argentino, fue denunciado por un grupo de 18 personas que aseguran haber sido estafadas en inversiones destinadas a proyectos de su productora Orsai. Las denuncias involucran alrededor de seis millones de dólares a partir de promesas de rentabilidad que no se habrían cumplido.

En un giro sorprendente en el mundo cultural argentino, Hernán Casciari ha sido denunciado penalmente por un grupo de 18 inversores que afirman haber sido víctimas de una presunta estafa relacionada con su productora audiovisual Orsai. Estos inversores señalaron que, a cambio de aportes económicos, se les prometió una rentabilidad significativa que nunca llegó, desencadenando así una serie de reclamos legales.
La denuncia abarca múltiples proyectos de Orsai, entre ellos la película "La muerte de un comediante", protagonizada por Diego Peretti. Según reportes, el monto total en controversia asciende a seis millones de dólares, lo que pone de manifiesto la magnitud de la situación. A su vez, los inversores mencionan la producción de "Canelones" y el documental sobre la figura de Diego Maradona, "D.A.M." como parte de las iniciativas que prometían retornos económicos que no se materializaron.
Los denunciantes sostienen que el esquema de inversión se presentó como una forma colectiva de producción entre los involucrados, ofreciendo bonos que variaban entre 100 y 20.000 dólares. De acuerdo a las denuncias, los resultados financieros no fueron comunicados de manera clara y al menos algunos de los términos ni siquiera estuvieron disponibles en el momento de las transacciones, complicando así la transparencia del proceso. Esto generó desconfianza en los inversores, quienes afirmaron que los resultados estaban muy por debajo de lo prometido.
Un punto central de la denuncia incluye el caso de la producción "Canelones", que cambió su formato varias veces y sobre el cual los inversores no lograron obtener información clara sobre los resultados económicos. La declaración de las ganancias variaban ampliamente, elevando aún más las tensiones entre las partes. Mientras tanto, algunos reclaman que los montos de inversión no quedaron respaldados de forma adecuada, lo que alimentó la percepción de una falta de seriedad en la gestión.
Hernán Casciari ha respondido a los reclamos en diversas entrevistas, defendiendo la estructura de su proyecto y asegurando a los inversores que recibirían retornos mucho más sustanciales de lo que originalmente apostaron. Su argumentación se basa en la expectativa de que las películas eventualmente generarán ingresos significativos.
El caso ha sido asignado al Juzgado N°34 a cargo de la jueza Laura Bruniard, quien ha delegado la investigación en la fiscal Mónica Cuñarro, reconocida por su historial en la resolución de casos de megaestafas. La asistencia de testigos, como personalidades conocidas que promovieron las inversiones, podría ser clave en el desarrollo del procedimiento legal.
Por el momento, la situación ha generado revuelo en los medios y entre el público, ya que reúne tanto el interés por el mundo de la cultura como por la ética en las finanzas de proyectos artísticos. La resolución de este conflicto podría tener repercusiones significativas no solo para Casciari, sino para futuras iniciativas de inversión en el ámbito cultural en la Argentina.