Humboldt, el basset hound que ayuda en la conservación ambiental
Humboldt, un basset hound de dos años, asiste en investigaciones de conservación en la Patagonia junto a su dueño y su hija. Su extraordinario olfato le permite localizar rastros de fauna nativa y detectar especies invasoras.

Humboldt, un perro basset hound de dos años, se ha convertido en un aliado valioso para investigaciones de conservación en la Patagonia. Residente de Villa La Angostura, este can colabora con científicos, investigadores y guardaparques en diversas tareas, gracias a su notable sentido del olfato. Junto a su dueño Alex Tersoglio y su hija Kenia, Humboldt busca rastros de especies nativas como el huillín, el huemul y el puma, así como identificar especies invasoras que pueden amenazar la biodiversidad local.
El vínculo de Humboldt con su equipo humano va más allá de lo profesional. Alex y Kenia decidieron continuar el trabajo que había iniciado Darwin, el perro anterior de la familia, quien había establecido el precedente en el uso de perros detectores en proyectos de conservación. La experiencia adquirida con Darwin, que colaboró en detección de especies como el visón y la tortuga terrestre patagónica, motivó a la familia a proseguir su legado. Esto refleja un compromiso profundo con las causas ambientales y una conexión emocional que alimenta su labor voluntaria.
Además de identificar especies, el olfato de Humboldt puede detectar indicadores de la presencia de fauna, como restos biológicos que son casi invisibles para el ojo humano. Esto ayuda a los investigadores a llevar a cabo un seguimiento más eficaz de las poblaciones de animales y a entender mejor su distribución en el ecosistema. Al reconocer olores, como el de excrementos, Humboldt transforma las recorridas de campo al proporcionar información clave que resulta difícil de obtener a través de métodos convencionales.
El uso de perros detectores está ganando popularidad en proyectos de conservación alrededor del mundo, y su implementación en la Patagonia se alinea con la creciente conciencia ambiental de la región. La combinación de la habilidad especial de un perro junto con el conocimiento humano puede ser una herramienta poderosa para abordar los desafíos de la conservación. Esto permite realizar esfuerzos más sostenibles frente a la pérdida de biodiversidad y la amenaza que representan las especies invasoras en ecosistemas frágiles como los de la Patagonia.
En resumen, la historia de Humboldt no solo destaca la inteligencia y utilidad de los perros en el ámbito de la conservación, sino que también subraya la importancia del trabajo voluntario y el legado emocional en la protección de la biodiversidad. Con su olfato como aliado, este basset hound sigue aportando al esfuerzo colectivo para preservar las especies nativas de la región.