Identifican a joven desaparecida de Cipolletti, Mara Salto, en Córdoba
El hallazgo de Mara Salto, una joven de Cipolletti secuestrada en 1976, refuerza el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense en la causa de los Enterramientos Clandestinos. La noticia llega tras semanas de identificación de restos en La Perla, donde se investigan las desapariciones por parte del terrorismo de Estado.

La causa de los Enterramientos Clandestinos en Córdoba avanzó con la reciente identificación de Mara Salto, una joven de 20 años de Cipolletti, secuestrada el 27 de julio de 1976 mientras estudiaba medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. Este hallazgo fue confirmado por el juez Hugo Vaca Narvaja, quien lidera la investigación de estos casos que abordan las atrocidades cometidas durante la última dictadura militar en Argentina.
Mara, proveniente de una familia reconocida en Cipolletti, es hermana del exintendente Julio Rodolfo Salto y su historia se entrelaza con la memoria de otras víctimas. Su hermana María Emilia "Beba" Salto es una destacada concejal y referente en la lucha por los derechos humanos, siendo ella misma sobreviviente de los centros clandestinos de detención. La familia ha buscado justicia y ha estado presente en juicios por delitos de lesa humanidad relacionados con su caso y otros.
La identidad de Mara Salto fue determinada gracias a los estudios de ADN realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que trabaja en la Loma del Torito. Este sitio, junto a La Perla, ha sido escenario de múltiples excavaciones para localizar restos de desaparecidos. En las últimas semanas, el equipo ha logrado el reconocimiento de 30 personas, quienes también fueron víctimas del plan sistemático de represión.
El contexto del hallazgo de Mara es parte de una serie de esfuerzos por desenterrar la memoria y el sufrimiento de las familias afectadas por la dictadura. En Cipolletti, un memorial en su honor, que incluye otras 16 personas desaparecidas, sirve como un recordatorio de las atrocidades cometidas y la necesidad de continuar con la búsqueda de justicia.
A medida que avanza la causa, el juez Vaca Narvaja ha anticipado más identificaciones en el futuro. En particular, en la guarnición militar La Calera se han encontrado restos óseos cuyo análisis genético podría revelar más identidades de desaparecidos, lo que refuerza la importancia de estas investigaciones para las familias que siguen esperando respuestas.
Este caso, como muchos otros, forma parte de un proceso que busca restituir la verdad y visibilizar la lucha por los derechos humanos, en la cual tanto las nuevas generaciones como quienes vivieron directamente estos episodios, continúan comprometidos en recordar y recuperar la memoria histórica.