Identifican restos de María Luisa Salto, hija de un exintendente de Cipolletti
A 50 años de su secuestro, se identificaron los restos de María Luisa "Mara" Salto, hija de un exintendente de Cipolletti, gracias al trabajo forense. El hallazgo es parte de la causa de "Enterramientos Clandestinos" y refleja el compromiso social en la memoria y justicia por los desaparecidos durante la dictadura.

María Luisa “Mara” Salto, secuestrada en Córdoba en 1976, ha sido identificada 50 años después gracias a los estudios realizados por el Laboratorio de Genética Forense del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). La confirmación de su identidad fue comunicada a su familia tras obtener un resultado positivo con una certeza superior al 90%, en el marco de la causa "Enterramientos Clandestinos" que se tramita en el Juzgado Federal Nº 3 de Córdoba.
Mara Salto, nacida en Cipolletti el 8 de diciembre de 1955, provenía de una familia con fuerte arraigo en la región, siendo hija de Julio Dante Salto, un médico y exintendente de Cipolletti en la década de 1960. Su familia es reconocida en el Altovalley, donde su padre participó en el llamado "Cipolletazo", un evento significativo en la historia política local. La joven, que tenía 20 años al momento de su desaparición, estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y era activista en la Juventud Universitaria Peronista, así como militante de Montoneros.
El secuestro de Mara ocurrió el 27 de julio de 1976, en los primeros meses de la última dictadura militar, cuando fue apresada por fuerzas armadas en Córdoba. Su casa fue allanada dos días después de su captura, y es reportado que fue llevada al Centro Clandestino de Detención “La Perla”, donde permaneció en cautiverio. Testimonios de sobrevivientes indican que fue vista viva aproximadamente 20 días después de haber sido secuestrada.
A lo largo de los años, su caso ha quedado registrado en la memoria colectiva de Cipolletti, donde su nombre se encuentra en un memorial dedicado a las 17 víctimas del terrorismo de Estado vinculadas a la localidad. La familia Salto ha sido activa en la búsqueda de justicia, con varios de sus miembros involucrados en la política y en la lucha por la verdad y la memoria histórica en la región.
La identificación de María Luisa Salto es un hito tanto para su familia como para la sociedad argentina, en la que todavía persisten heridas abiertas por las atrocidades cometidas durante la dictadura. Este avance en la identificación de los desaparecidos refleja la importancia del trabajo forense y la perseverancia en la búsqueda de justicia en casos emblemáticos como el de Salto.
Las investigaciones que condujeron al hallazgo de sus restos se realizaron en la Loma del Torito, un sitio importante donde se llevaron a cabo exploraciones arqueológicas y antropométricas. La causa continúa en curso, mientras se espera que se logren más avances en la identificación y recuperación de los restos de otras víctimas del terrorismo de Estado, consolidando así el camino hacia la verdad y la justicia.