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Impacto de la menopausia en los antojos de dulces

Los cambios hormonales durante la menopausia influyen en el aumento del deseo por dulces, según especialistas en nutrición. Factores como el sueño y el estrés también juegan un papel importante en este fenómeno.

Por Silvia Pardo4 min de lectura
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Impacto de la menopausia en los antojos de dulces

Durante la menopausia, las mujeres experimentan cambios hormonales significativos que pueden provocar un aumento en los antojos de alimentos dulces. Esto se debe a la disminución de los estrógenos, que altera la regulación del apetito y los mecanismos de recompensa en el cerebro. Las expertas en nutrición advierten que, a pesar de que tradicionalmente se asocian estos antojos exclusivamente con las hormonas, también hay otros factores en juego, como el estrés emocional y los cambios en la vida personal.

La disminución de los estrógenos puede incrementar la búsqueda de alimentos altamente calóricos, especialmente aquellos ricos en azúcares y grasas. La doctora Liliana Papalia explica que esta alteración hormonal no solo genera antojos, sino que también afecta el equilibrio entre las señales de hambre y saciedad, lo que puede llevar a un ciclo de búsqueda continua de alimentos azucarados que brindan una satisfacción momentánea.

Asimismo, se manifiesta un aumento en la necesidad de dormir adecuadamente, ya que el insomnio y los sofocos nocturnos son comunes durante la menopausia. Esta falta de sueño no solo agrava el deseo por dulce, sino que también incide en hormonas como la leptina y la grelina, que son esenciales para la regulación del apetito.

Aparte de los cambios hormonales, Papalia destaca el impacto de los cambios personales que muchas mujeres enfrentan en esta etapa, como el nido vacío, problemas laborales o cambios en la propia imagen. Estos factores pueden contribuir al aumento del estrés y, por lo tanto, a la búsqueda de alivio en los azúcares, lo cual, si bien proporciona una gratificación efímera, puede establecer un ciclo perjudicial de búsqueda de bienestar que no se sostiene en el tiempo.

La licenciada Natalia Antar, también en un análisis del fenómeno, reconoce que si bien no hay evidencia que indique que la menopausia cause antojos de azúcar de forma directa, sí se ha comprobado que los cambios hormonales y metabólicos pueden incentivar un mayor apetito que conlleva a antojos por alimentos dulces. El estado emocional, junto con el deterioro de la calidad del sueño, ayudan a explicar la impulsividad hacia los azúcares y las grasas, indicaron ambas especialistas.

En conjunto, los cambios metabólicos que ocurren durante la menopausia, como el aumento de la grasa corporal y la disminución de la masa muscular, también contribuyen al aumento de peso, un problema común en esta etapa.

Finalmente, es importante realizar un monitoreo consciente sobre los antojos, que muchas veces no provienen solo del estómago, sino que surgen de factores emocionales o físicos. Un enfoque equilibrado que considere tanto la alimentación como la salud mental puede ser fundamental para manejar los antojos en esta etapa de la vida.

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