Impacto del crecimiento exportador en empleo y salarios en provincias argentinas
Un análisis del IERAL evidencia el impacto desigual del incremento en las exportaciones argentinas de petróleo, minería y agro. Provincias como Neuquén muestran un derrame positivo en empleo y salarios, mientras que en otras el efecto es más limitado o neutralizado.

En los últimos años, el crecimiento de las exportaciones argentinas ha estado marcado por un aumento notable en los sectores del petróleo en Vaca Muerta, la minería y el agro. Sin embargo, este incremento no ha tenido un efecto homogéneo en todas las provincias del país. Un reciente informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) analiza cómo este fenómeno se traduce en empleo y salarios, mostrando variaciones significativas dependiendo de la estructura económica de cada territorio.
El estudio se centra en el período entre 2023 y 2025, evaluando la masa salarial privada formal ajustada por inflación en diferentes provincias. Este indicador permite observar tanto el comportamiento del empleo registrado como de los salarios reales. La investigación distingue el impacto de las actividades exportadoras relevantes, de los bienes transables y de otras actividades, predominantemente servicios, que contribuyen al desarrollo económico local.
Neuquén se destaca como el caso más favorable, donde el crecimiento de la actividad petrolera derivada de Vaca Muerta ha generado un efecto positivo a nivel provincial. La mejora en la masa salarial ha sido notable, con un incremento del 17% en el período mencionado. Además, el sector que produce bienes transables, ajeno a los hidrocarburos, registró un aumento del 29%, evidenciando que el derrame del boom exportador se ha extendido a otros sectores económicos.
En contraste, provincias mineras como Salta y San Juan experimentan un resultado más acotado. Aunque se observa una mejora en la masa salarial total, el incremento en el sector minero no logra generar un derrame tan amplio hacia otras áreas de la economía. En San Juan, por ejemplo, el crecimiento de la industria vinculada a los bienes transables ha sido superior al de la minería, sugiriendo un efecto menos pronunciado en comparación con Neuquén.
Estas dinámicas reflejan cómo el impacto de la actividad exportadora puede variar drásticamente dependiendo de la composición productiva de cada provincia. Mientras algunas logran capitalizar el crecimiento para beneficiar a un espectro más amplio de su economía, otras ven ese potencial limitado, a menudo compensando caídas en sectores que no están directamente relacionados con la exportación.
Como resultado, las políticas que fomenten el desarrollo integral de las provincias se vuelven cruciales. El desafío radica en que el crecimiento exportador no solo beneficie a sectores específicos, sino que también se traduzca en mejoras generales para el empleo y los salarios, promoviendo un desarrollo más equilibrado en todo el país.