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Impactos del fenómeno El Niño en Argentina: previsiones y regiones afectadas

Un nuevo episodio de El Niño se aproxima a Argentina, generando preocupación por posibles fenómenos climáticos extremos. Aunque su magnitud no garantiza impactos severos, sí aumenta la probabilidad de eventos anómalos, especialmente en áreas específicas del país.

Por Valeria Chavez5 min de lectura
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Impactos del fenómeno El Niño en Argentina: previsiones y regiones afectadas

El fenómeno de El Niño, que se refiere a una corriente de agua cálida en el Pacífico que afecta el clima global, se manifestará intensamente en Argentina en el próximo período. La meteoróloga Cindy Fernández señala que aunque se denomine “súper El Niño”, esta categorización no es científica; lo que importa es su intensidad y la posibilidad de eventos climáticos extremos. El Niño altera los patrones climáticos naturales, lo que puede resultar en lluvias extraordinarias y cambios bruscos en la atmósfera.

Durante los inviernos de 2026, la Patagonia ya ha experimentado intensas nevadas y olas de frío que superan los diez días, indicando los primeros efectos de este fenómeno. La combinación de El Niño y el cambio climático actual, que aumenta la humedad de la atmósfera, podría llevar a un escenario de lluvias más imponentes, transformando la manera en que se presentan en otras estaciones del año. La meteoróloga advierte que esta atmósfera más húmeda puede intensificar las precipitaciones.

A medida que se avanza hacia primavera y verano, el impacto de El Niño se espera con mayor fuerza en el noreste, el litoral y la región pampeana de Argentina. Provincias como Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires podrán experimentar aumentos en la frecuencia y la intensidad de las lluvias. Este fenómeno podría derivar en inundaciones más graves en áreas donde normalmente las precipitaciones se concentran en cortos períodos, lo que representa un riesgo inmediato para estas provincias.

La combinación de la intensa sequedad del suelo en algunas zonas junto con las precipitaciones puede provocar una rápida absorción y escurrimiento, aumentando la probabilidad de inundaciones, advertía el licenciado Marcelo Madelón. Esto puede llevar a un escenario problemático, especialmente ante la posibilidad de que las intensas lluvias en el sur de Brasil, que ya están causando crecidas en ríos como el Iguazú y Paraná, afecten también a la cuenca del Plata en Argentina.

Con la llegada de este fenómeno, la atención de las autoridades y la población debe centrarse en la preparación para eventos climáticos adversos, considerando tanto las características que El Niño aporta al clima como las alteraciones por el cambio climático. Las proyecciones sugieren que los impactos de esta fase podrían no ser homogéneos y requerirán un enfoque localizado para efectivas estrategias de mitigación.

En resumen, Argentina se prepara ante la inminente llegada de El Niño, con fenómenos climáticos robustos que demandarán de un seguimiento exhaustivo y acciones preventivas para evitar desastres mayores. Para afrontar estos desafíos, se hace imperativo contar con información adecuada y estrategias eficientes de respuesta en todos los niveles.

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