Imputan a joven en Sarmiento por abuso sexual a una adolescente
Un individuo de 25 años fue acusado de abusar sexualmente de una adolescente de 13 en Sarmiento. Aunque fue imputado, el juez decidió que no era necesario detenerlo por no considerar riesgos procesales.

En Sarmiento, un joven de 25 años enfrenta cargos por la presunta violación de una adolescente de 13 años, quien se encontraba en una situación de vulnerabilidad social y familiar. La acusación se basa en hechos que habrían sucedido entre octubre de 2025 y febrero de 2026, en un lugar deshabitado de la ciudad, específicamente en una construcción abandonada sobre la avenida 12 de Octubre.
La Fiscalía, liderada por la fiscal general Rita Barrionuevo, presentó evidencias en una audiencia reciente, donde se argumentó que el acusado se aprovechó de las condiciones precarias de la víctima. Dado que esta no contaba con un entorno familiar adecuado, sus derechos estaban en grave riesgo. Por este motivo, se le imputó provisionalmente bajo la consideración de abuso sexual y promoción a la corrupción agravada, contemplando que la menor era menor de 13 años al momento de los hechos.
A pesar de las serias acusaciones, el juez Mauro Soza decidió no ordenar la detención del joven, argumentando que no se presentaron evidencias que sugirieran que podría fugarse o entorpecer el proceso investigativo. En cambio, se establecieron medidas de protección para la adolescente, incluidas la prohibición de acercamiento y de contacto, tanto en persona como virtualmente, entre ella y el imputado.
La audiencia se llevó a cabo en la Oficina Judicial de Sarmiento, donde se evidenció la preocupación acerca de la velocidad con la que se abordan estas situaciones de abuso, considerando la vulnerabilidad de la víctima. La defensa pública no presentó objeciones a la imputación, lo que sugiere consenso en la gravedad del caso.
Organizaciones como UNICEF han señalado que muchos menores no informan los abusos que sufren debido al miedo y la falta de apoyo. Expertos destacan la importancia de crear entornos seguros donde estas víctimas puedan hablar sin temor a ser revictimizadas. La Educación Sexual Integral (ESI) se menciona como una herramienta crucial para empoderar a los jóvenes a identificar y denunciar situaciones de abuso.
Finalmente, aunque el caso sigue su curso en el ámbito judicial, persiste la necesidad de abordar la educación y protección de derechos de los menores, para prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro. Rafael Barrionuevo, quien se había expresado al respecto, remarca la responsabilidad social de salvaguardar a los más vulnerables en la comunidad.