Imputan a mujer que atacó con cúter en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia
Marina Soledad Uribe fue imputada por atacar con un cúter a Camila González en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. La agresora recuperó la libertad, pero con restricciones de contacto.

Una mujer fue imputada por agredir a otra con un cúter dentro del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. El hecho involucró a Marina Soledad Uribe, quien fue acusada de causar lesiones leves y amenazar a la víctima, identificada como Camila González. Dicha agresión se produjo en un entorno destinado a la atención médica, en el que González se encontraba con su pareja y su hija pequeña, quienes requerían atención médica para la bebé.
Durante la audiencia, el fiscal Marcelo Cretton relató que Uribe, al ver a González, le habría expresado en tono amenazante: “Mirá quién está acá”, antes de atacar con el cúter. Esta acción dejó a González con una herida en el rostro, además de recibir amenazas de muerte, donde la acusada incluso insinuó que dejaría a la menor huérfana. El incidente ha sido calificado como inusual, dado que ocurrió en un hospital, un lugar que debería ser seguro.
La justicia impuso restricciones significativas a Uribe. El juez estableció que no puede acercarse a menos de 200 metros de González ni de su pareja durante un período de 90 días. Además, se le prohibió utilizar las redes sociales para comunicarse con ellos. El fiscal Cretton enfatizó que estas medidas de protección son cruciales para la seguridad de la víctima y su familia.
Tras la audiencia, Uribe recuperó la libertad, pero su situación legal permanece bajo supervisión debido a las condiciones impuestas por el juez. La Fiscalía continuó con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del ataque y recabar más pruebas que sean pertinentes al caso.
El hecho resalta la necesidad de atención a la violencia de género en diferentes contextos, incluso aquellos que no se esperarían, como un establecimiento de salud. Esta situación pone en evidencia la importancia de contar con protocolos de seguridad y protección para las víctimas dentro de espacios públicos al servicio de la comunidad.
La víctima y su familia recibirán apoyo ante este incidente traumático que alteró no solo su bienestar personal, sino también la percepción de seguridad en lugares de atención médica, subrayando la relevancia de garantizar entornos seguros.