Inauguran la temporada de riego en el Valle de Viedma con agua en el Canal Principal
El agua comenzó a fluir por el Canal Principal del Valle de Viedma, marcando el inicio oficial de la temporada de riego. Desde el Instituto de Desarrollo del Valle Inferior, se destacó la relevancia del sistema para las zonas productivas locales.

El pasado viernes, el agua inició su recorrido en el Canal Principal del Valle de Viedma, dando inicio a la nueva temporada de riego. Esta apertura estuvo marcada por un proceso gradual que permitirá llevar el recurso hídrico a las distintas áreas productivas pertenecientes al Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi). Durante la jornada, representantes del Idevi explicaron que el sistema comenzó con un flujo inicial de aproximadamente 3 metros cúbicos por segundo, elevándose hasta cerca de 6 metros cúbicos, con la meta de alcanzar los 27 metros cúbicos por segundo a lo largo de la temporada.
El Canal Principal, que se extiende por 95 kilómetros, es una infraestructura con más de seis décadas de historia y su gestión requiere un manejo cuidadoso. La apertura de las compuertas no se realiza de manera abrupta, ya que el caudal se aumenta progresivamente, para asegurar que el agua pueda avanzar de forma controlada a lo largo del sistema. Esto implica que los productores de las zonas más alejadas deberán esperar varios días para que el recurso hídrico llegue a sus chacras
La puesta en marcha ocurre en un contexto específico tras las recientes lluvias, lo que ha complicado el acceso a los lotes por parte de productores para efectuar las preparaciones necesarias. A pesar de que la demanda de agua para riego es actualmente baja, existen necesidades puntuales para completar reservorios de establecimientos ganaderos y horticultores, según informaron las autoridades del Idevi.
Con el advenimiento de la primavera, se espera que la demanda aumente, especialmente para cultivos como la alfalfa, el maíz y diversas producciones hortícolas. El mayor consumo de agua suele concentrarse entre diciembre y enero, debido a las altas temperaturas y vientos que incrementan la evapotranspiración. En este sentido, el viento del oeste, que es seco, puede intensificar la pérdida de agua por evaporación.
Finalmente, a medida que avance la temporada y los cultivos maduren, el sistema se ajustará para operar en su régimen habitual, preparándose para cubrir la demanda en su punto más alto durante los meses de calor, cuando un gran número de plantaciones requiere atención.
Así, con la apertura de las compuertas, el Valle de Viedma se perfila para una temporada de riego que promete responder a las necesidades productivas, vitales para la economía de la región.