Incidentes previos al partido entre Racing y Boca en Rosario
Como antesala del encuentro entre Racing y Boca, se registraron disturbios en el estadio Gigante de Arroyito, donde la respuesta policial incluyó disparos de balas de goma. La tensión se generó tras la caída de vallas en la tribuna de Racing, lo que provocó un enfrentamiento entre los hinchas y las fuerzas de seguridad.

Minutos antes del inicio del partido por los cuartos de final de la Copa Argentina entre Racing Club y Boca Juniors, ocurrieron incidentes en las tribunas del estadio Gigante de Arroyito en Rosario. La situación se desbordó cuando un grupo de hinchas de Racing derribó vallas que habían sido colocadas para dividir a ambas hinchadas, generando pánico y descontrol entre los presentes.
Las fuerzas policiales, encargadas de garantizar la seguridad durante el evento deportivo, intervinieron rápidamente para intentar restablecer el orden. En el transcurso de los enfrentamientos, se registraron bastonazos y la Policía disparó balas de goma dentro de la tribuna de Racing, con la intención de dispersar a los hinchas que participaban en los disturbios. La represión policial suscitó preocupación tanto por el riesgo físico que generó como por la necesidad de mantener la seguridad de los espectadores.
Un video de los incidentes mostró el momento en que una de las vallas fue arrojada desde la parte alta de la tribuna, aunque no causó lesiones a los asistentes. A medida que las fuerzas de seguridad lograron controlar la situación, se procedió a reubicar las vallas nuevamente para asegurar el sector divisorio entre las hinchadas, reintegrando las condiciones a la normalidad antes del partido.
Los disturbios impactaron también en los hinchas de Boca que aún no habían logrado ingresar al estadio, ya que las puertas permanecieron cerradas durante un tiempo para evitar que la situación se intensificara. Esto generó incomodidad para los simpatizantes del Xeneize, que quedaron expectantes en el exterior mientras se resolvían los incidentes.
Finalmente, con el paso del tiempo y tras el control de la situación, se logró normalizar el acceso al estadio, permitiendo que los hinchas de ambos equipos avanzaran hacia sus respectivas tribunas. Sin embargo, los momentos de tensión alrededor del Gigante de Arroyito no pasaron desapercibidos, dejando una sensación de inestabilidad que rodeó a este importante encuentro de la Copa Argentina.
El partido, que se llevó a cabo a las 17 horas con el árbitro Andrés Gariano, se desarrolló en un ambiente preparado para minimizar el contacto entre las parcialidades. A pesar de los incidentes, los organizadores habían diseñado un operativo de seguridad que incluía recorridos diferenciados para los hinchas y un sector de separación dentro del estadio.