Incremento de ballenas muertas en Península Valdés: crías y adultos afectados
En Península Valdés, la aparición de ballenas muertas ha aumentado, mostrando un cambio en la mortalidad, que ahora incluye a ejemplares juveniles y adultos. Los investigadores están analizando las posibles causas, entre las que se incluye la relación con el fenómeno del Niño y la toxicidad de ciertas algas.

Desde junio, se ha registrado un preocupante aumento en la mortalidad de ballenas franca austral en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo, fenómeno que se ha intensificado recientemente con la aparición de ejemplares juveniles y adultos. Según el biólogo Mariano Coscarella del CONICET, esta temporada ha sido inusual, ya que se esperaba una mayor mortalidad de crías, que se observó en meses anteriores, pero ahora también están siendo afectados los más grandes.
De acuerdo al investigador, se están explorando diferentes hipótesis sobre esta situación. Una de las teorías predominantes, liderada por la doctora Marcela Uhart del programa de monitoreo sanitario, sugiere que las ballenas están a punto de iniciar su migración alimentaria hacia el Golfo, lo que implica un cambio en su dieta. Este cambio podría coincidir con la ingestión de algas que han sido asociadas con la marea roja, potencialmente tóxicas y dañinas para estos mamíferos marinos.
La situación respecto a las muertes anteriores estuvo relacionada con la erisipela, una infección bacteriana provocada por Streptococcus pyogenes, que afectó a las crías. Estas observaciones preliminares sugieren que esa misma bacteria es la responsable de la mortalidad que se presenta entre las crías, aunque todavía se aguardan estudios más profundos para confirmar la causa exacta. Coscarella subrayó que en temporadas pasadas no se había registrado una mortalidad similar, a pesar de la presencia de estas bacterias, lo cual añade incertidumbre a las causas de esta crisis actual.
El contexto ambiental también juega un papel significativo. Este año se ha presentado como un "año Niño", un fenómeno climático que puede alterar los patrones de la vida marina y ha estado asociado a mortalidades inusuales de fauna en diferentes partes del mundo. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado cambios notables en la actividad humana en la costa que podrían haber influenciado en esta situación, lo que sugiere que la causa puede estar vinculada a factores naturales.
Los expertos instan a la comunidad a mantener distancia de los animales varados en las costas y a tener paciencia mientras se llevan a cabo los análisis pertinentes. Las muestras recolectadas enviadas a laboratorios para su evaluación podrían tardar desde un mes a un mes y medio en retornar resultados. Así, el futuro inmediato de estas ballenas y las posibles medidas que se podrían implementar para prevenir más mortalidad dependen de la comprensión de las causas detrás de este fenómeno.