Indemnizan a mujer abusada por anestesiólogo en el Hospital Italiano
Una sentencia judicial obliga al Hospital Italiano a indemnizar con casi 11 millones de pesos a una mujer que fue víctima de abuso por parte de un anestesiólogo en 2021. El fallo se suma a una condena penal de tres años y medio de prisión al médico involucrado, quien ya tenía antecedentes de conductas inapropiadas según el personal del hospital.

Un Juzgado Nacional ha dictado una sentencia que condena al Hospital Italiano de Buenos Aires a indemnizar a una mujer de 72 años en casi 11 millones de pesos, tras un caso de abuso sexual por parte de un anestesiólogo que ocurrió durante su internación en 2021 para una operación de rodilla.
El fallo, conocido recientemente, es una decisión definitiva en primera instancia que también se acompaña de una pena penal: el anestesiólogo fue sentenciado a tres años y medio de prisión por el delito de abuso sexual simple, a pesar de que la pena inicial había sido de ocho años. El médico ha apelado la sentencia, la cual fue declarada inadmisible, y actualmente se encuentra en proceso de revisión ante la Corte Suprema.
El caso tuvo un trasfondo alarmante, ya que testimonios de enfermeros del hospital revelaron advertencias sobre comportamientos sospechosos del médico con pacientes femeninas anestesiadas que no habían sido debidamente atendidas por la administración del hospital. Esta falta de acción se señala como un punto crítico en la sentencia civil, que considera tanto la responsabilidad del anestesiólogo como del establecimiento de salud.
El abuso ocurrió el 19 de octubre de 2021, cuando la mujer fue internada para su cirugía. Una vez en la sala prequirúrgica, mientras era sedada, el anestesiólogo realizó comentarios inapropiados y abusivos. En el juicio se mencionaron detalles específicos del abuso que se produjeron justo antes de la operación, lo que ha intensificado la gravedad del caso.
La decisión judicial estipula que el Hospital Italiano debe indemnizar a la víctima con $10.900.000 por daños y perjuicios, subrayando la necesidad de que las instituciones de salud implementen medidas efectivas para proteger a sus pacientes de situaciones de abuso. Este caso pone de manifiesto no solo la vulnerabilidad de personas de la tercera edad en entornos hospitalarios, sino también la responsabilidad que tienen las instituciones en garantizar un ambiente seguro.
En este contexto, el fallo añade un llamado a la reflexión sobre cómo se manejan las denuncias por abuso en los hospitales y la prevención de futuras situaciones similares. La sociedad y el sistema de salud se enfrentan al desafío de revaluar sus protocolos para asegurar la protección y dignidad de los pacientes. Se espera que este caso impulse una revisión más amplia sobre las prácticas de seguridad en centros de salud.