Indignación de madre del policía asesinado tras salida del condenado
Sonia Manquepán, madre del policía Néstor Manquepán, se mostró indignada tras una audiencia que permitió salidas controladas a su asesino. Este hecho reabre la herida de un caso que busca justicia desde hace años en Comodoro Rivadavia.

Sonia Manquepán, madre del policía Néstor Manquepán, asesinado en agosto de 2010 en Comodoro Rivadavia, expresó su dolor e indignación tras la autorización judicial de salidas para el condenado Jonathan Moreira Sironi. En la audiencia reciente, se discutieron las condiciones de las salidas que permitirán a Moreira visitar a su familia bajo control policial, mientras que su pedido para trabajar no fue aceptado. Manquepán se opuso firmemente a ambas solicitudes, reclamando que se respete la condena por el crimen de su hijo, quien tenía solo 24 años al momento del asesinato.
La madre recordó con tristeza las circunstancias del homicidio, donde su hijo fue brutalmente agredido sin motivo aparente. La historia del caso fue complicada, ya que en un inicio Moreira fue condenado a 15 años de prisión por homicidio simple, pero Sonia apeló y logró que la pena se elevará a prisión perpetua. A lo largo del juicio, se evidenció la gravedad del ataque, con el testimonio del médico forense destacando el estado del cuerpo de Néstor como inusualmente grave.
A pesar de la prisión perpetua, Sonia Manquepán ha enfrentado un prolongado sufrimiento desde la condena de Moreira. La periodicidad con la que el condenado solicita permisos para salir a ver a su familia obliga a la mujer a revivir en audiencias el dolor de la pérdida de su hijo. Cada tres meses, Manquepán vuelve a presentar su oposición ante la justicia, reviviendo el trauma del crimen de su hijo.
La madre critica que el sistema judicial parece priorizar los derechos del condenado, mientras que ella y su familia continúan sufriendo las consecuencias del crimen. Su lucha por justicia no se limita a la condena, sino a que se respeten los términos de esta y evitar que el asesino de su hijo obtenga privilegios. La situación no solo refleja una batalla legal, sino también un intenso dolor emocional que la familia Manquepán enfrenta desde hace más de 16 años, en un contexto donde la muerte de policías en el ejercicio de sus funciones plantea interrogantes sobre el cuidado y el respeto a su memoria.
Con cada audiencia, Sonia se aferra a su lucha, reiterando que lo único que desea es que se cumpla con la condena y se reconozca la gravísima injusticia que sufrió su hijo. Su reclamo no solo es por su hijo, sino por todos los que han sido víctimas de la violencia en su comunidad, en un contexto donde la seguridad de los ciudadanos y el respeto por las fuerzas de la ley requieren ser defendidos y protegidos.