ADCDiario

Inflación mayorista en julio 2026: impacto de la caída del petróleo

En julio de 2026, el índice de precios mayoristas aumentó un 0,8%, influido significativamente por la caída del precio del petróleo. Sin dicha influencia, los analistas estiman que la inflación habría alcanzado el 1,7%.

Por Mariano Orellano5 min de lectura
Compartir
Inflación mayorista en julio 2026: impacto de la caída del petróleo

El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) reportó un incremento del 0,8% en julio de 2026, según los datos oficiales del Indec. Este avance se produjo a pesar de que se esperaba un comportamiento más severo en el rubro, que incluye productos de alta demanda y costo, reflejando una desaceleración en comparación con junio y un registro relativamente bajo para un mes de julio, el más bajo desde 2019. Los analistas privados estiman que, durante el año, la inflación mayorista acumulada podría rondar el 27%.

Una de las principales razones detrás de este bajo incremento es una caída del 9,2% en los precios del crudo y del gas. Este descenso generó una amortiguación notable en el índice general, pero al analizar la cifra sin este efecto, el panorama es menos alentador. Se estima que la inflación mayorista sin tener en cuenta la merma en los precios del petróleo habría sido de un 1,7% en julio, lo que indica un aumento considerable respecto al dato oficial presentado.

El Ministro de Economía, Luis Caputo, expresó que este índice de 0,8% sugiere una mejora en el comportamiento económico, siendo la variación más baja desde mayo de 2025. El presidente Javier Milei también celebró el hecho de que el índice comenzara con un número cero, aunque estas proyecciones optimistas han sido matizadas por observaciones de economistas especializados.

El economista Santiago Casas de EcoAnalytics realizó un análisis detallado, destacando que la caída de los hidrocarburos representó una reducción de 0,9 puntos porcentuales en el índice total. Esto demuestra cómo las fluctuaciones en el mercado energético pueden influenciar de manera significativa otras áreas del sistema de precios mayoristas. Además, la variación en productos primarios e importados, que crecieron a ritmo menor, fue insuficiente para contrarrestar los incrementos en sectores como la industria manufacturera.

Este fenómeno revela la complejidad detrás de los índices de precios mayoristas y minoristas, que aunque relacionados, reflejan estructuras de costos y dinámicas de mercado distintas. Un cambio en el comercio mayorista no necesariamente conlleva una mejora inmediata en la inflación minorista y en los precios que los consumidores enfrentan. Por otra parte, cabe destacar que el segmento de productos primarios experimentó deflación, mientras que los costos involucrados en la manufactura y la energía continuaron con aumentos alrededor del 2% mensual.

El contexto económico actual resalta la interdependencia de los sectores, donde los precios internacionales de combustibles afectan directamente la estructura de costos para otros bienes y servicios, un aspecto crucial a tener en cuenta en la formulación de políticas fiscales y económicas en el futuro cercano.

Compartir

Más noticias