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Inflación y cambios en la licitación del Tesoro afectan al mercado

La inflación de julio interrumpió una tendencia a la baja y se registró un aumento del 2,1%. En paralelo, el Tesoro renovó su deuda sin absorber pesos adicionales, lo que marca un cambio en su estrategia.

Por Diego Penizzotto4 min de lectura
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Inflación y cambios en la licitación del Tesoro afectan al mercado

En julio, la inflación interrumpió la tendencia de desaceleración observada en los meses anteriores, registrando un aumento del 2,1%. Este dato fue superior al 1,9% de junio y al 2% pronosticado por diversas consultoras, lo que llevó a que la inflación acumulada en el año alcanzara un 19,3% y la interanual se elevara al 33,8%. La presión principal provino de los precios estacionales, que aumentaron un 4,5% impulsados por servicios relacionados con las vacaciones de invierno, como pasajes aéreos y hoteles.

La inflación núcleo, que excluye los precios volátiles, también mostró un aumento pero de 1,8%, manteniéndose por debajo de la inflación general. Esto permite una interpretación más matizada del contexto inflacionario. El ministro de Economía, Luis Caputo, minimizó el impacto del dato, enfatizando que era esperado para esta época del año y reafirmó la confianza del equipo económico en un futuro descenso de la inflación.

El contexto inflacionario no fue el único dato relevante. Durante una reciente licitación de deuda, el Tesoro renovó únicamente el monto de las obligaciones que vencían, alcanzando un rollover del 100,3% sin absorber pesos adicionales del mercado. Esta maniobra contrasta con las licitaciones anteriores, donde se lograba un rollover del 140%, lo que indicaba una captura de liquidez mayor y una validación de tasas más altas.

De esta manera, la última licitación sugiere un cambio en la estrategia del Tesoro, que optó por no aceptar la totalidad de las ofertas presentadas, generando preocupación en el mercado. A su vez, esto podría indicar una intención de contener el exceso de pesos en circulación y evitar presiones cambiarias,

La colocación se centró en instrumentos de corta duración, siendo la LECAP a noviembre la de mayor relevancia, absorbiendo $3,29 billones a una tasa mensual de 2,11%. Además, se adjudicaron bonos vinculados al CER y otros con rendimientos en dólares, aunque todos por debajo del nivel inflacionario.

Este panorama económico, marcado por el aumento de la inflación y la nueva estrategia de licitación del Tesoro, plantea interrogantes sobre la dirección de la política económica en los próximos meses. Será fundamental observar cómo estas decisiones impactan la confianza del mercado y los próximos movimientos del equipo económico del país.

En resumen, las recientes señales del mercado destacan una inflación que no cede y un Tesoro que modifica su postura, lo que podría influir en el desarrollo de políticas financieras y fiscales a corto y mediano plazo.

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