Inicia funcionamiento el Sistema de Gestión de Inversiones y beneficios del RIMI
Esta semana se habilitó el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI), permitiendo a las medianas empresas registrar sus inversiones y acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). Este programa busca fomentar la inversión en el país, con un enfoque especial en el sector frutal de la Patagonia.

El Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) entró en funcionamiento a partir del 25 de agosto de 2026, a través de la Resolución General 5889/2026 publicada en el Boletín Oficial. Este sistema digital permitirá a las medianas empresas, esenciales para la economía de la Patagonia, registrar el monto de sus inversiones y gestionar el acceso a los beneficios previstos en el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
El RIMI se estableció con la Ley 27.802 de Modernización Laboral y tiene como objetivo principal promover inversiones tanto de empresas nacionales como extranjeras. Se ofrecen beneficios como la reducción de la carga del Impuesto a las Ganancias mediante una amortización acelerada de bienes, y un proceso más rápido para la recuperación del IVA. Este esquema es significativo para el sector frutal patagónico, que requiere de inversiones en infraestructura y tecnología para aumentar su competitividad.
Existen requisitos específicos para acceder a estos beneficios, que varían según el tamaño de la empresa. Las microempresas deben realizar inversiones mínimas de 150.000 dólares, mientras que las medianas pueden llegar hasta 9 millones en un plazo de dos años. Un aspecto relevante para la región es que las inversiones en sistemas de riego, mallas antigranizo y equipos de alta eficiencia energética están exentas de este límite mínimo, lo que facilitará a los productores locales modernizar sus sistemas y mejorar su productividad.
Las empresas deben contar con un Certificado MiPyME vigente al inicio del período fiscal en que realizan su primera inversión para acceder a los beneficios del RIMI. La creación del SGI se presenta como una solución clave para las empresas, ya que les permite gestionar sus proyectos, presentar comprobantes de inversión y seleccionar los beneficios a utilizar de manera más ágil.
A través del SGI, cada inversión se clasifica en ocho categorías, incluyendo bienes de capital, informática, telecomunicaciones, y riesgos agrícolas, lo que facilita su seguimiento y la asignación de códigos únicos para su identificación. Las inversiones deberán registrarse a partir del 6 de marzo de 2026 y los comprobantes podrán ser presentados hasta el 19 de mayo de 2028, en un marco que promete impulsar el crecimiento del sector en la región.