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Inició el juicio por el asesinato de Gastón Latiff en Bariloche

El juicio por el asesinato de Gastón Latiff comenzó en Bariloche con la declaración de Ismael Choque Vargas, imputado por el hecho. La familia de la víctima mostró su angustia y demandas de justicia durante la audiencia, que estuvo marcada por tensiones en el ambiente.

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Inició el juicio por el asesinato de Gastón Latiff en Bariloche

Ismael Choque Vargas enfrenta un juicio acusado del asesinato de Gastón Latiff, ocurrido en un confuso incidente dentro de una despensa en la zona este de Bariloche. Durante la primera audiencia, Choque Vargas ofreció un relato extenso sobre su vida y las circunstancias que lo llevaron a estar involucrado en el incidente que culminó con la muerte de Latiff. Esta declaración provocó reacciones de familiares de la víctima presentes en la sala, quienes llevaron remeras con el lema "Justicia por Gastón".

El trágico suceso se produjo el 10 de febrero, cuando Latiff y su pareja ingresaron a la despensa buscando a personas que supuestamente le habían robado su teléfono celular. En ese lugar, se desató una discusión con los cuatro acompañantes de Choque Vargas, quien se encontraba ahí junto a su pareja para comprar insumos de limpieza. Según la fiscal Silvia Paolini, el dueño del negocio intentó mediar, pero tras un empujón hacia Latiff, Choque Vargas intervino.

La fiscal relató que, tras un enfrentamiento, Choque Vargas utilizó un cuchillo, infligiendo seis heridas cortantes a Latiff, siendo fatal una puñalada en el cuello que le provocó un shock hipovolémico. La abogada de la familia de Latiff, Marcela Fragala, destacó la procedencia humilde de la víctima y su historia laboral, precisando que el enfrentamiento se dio en medio de una situación provocada en parte por la influencia de la pareja de Latiff, quien tenía problemas de adicción.

La defensa de Choque Vargas aún no ha delineado claramente su teoría, aunque la fiscalía sostiene que no se trata de un caso de legítima defensa ni de una reacción de emoción violenta. A lo largo de la audiencia, el juez Sergio Pichetto advirtió sobre la posibilidad de desalojar la sala si se produjeran desbordes emocionales o interrupciones, reflejando la tensión que rodeaba la situación.

La comunidad barilochense ha estado atenta a este juicio, que no sólo reviste un impacto judicial, sino que también resuena emocionalmente en el ámbito local, dado el clima de inseguridad y violencia que preocupa a los residentes. Las audiencias continuarán mientras las partes presentan sus evidencias y argumentos en torno a este complejo caso que ha conmocionado a la ciudadanía.

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