Innovador uso de lana ovina para frenar el deshielo en glaciares suizos
Un experimento realizado por cuatro estudiantes suizos demostró que la lana de oveja puede ser eficaz para frenar el deshielo de glaciares. Esta iniciativa, que se extendió desde junio a septiembre de 2026, mostró resultados positivos en la reducción del derretimiento del glaciar Tsanfleuron en los Alpes.

Cuatro estudiantes de maestría de la Universidad de Lausana, Suiza, llevaron a cabo un innovador experimento para mitigar el retroceso de los glaciares alpinos, utilizando mantas de lana de oveja. La iniciativa, cuyo nombre es "Keep It Wool", se realizó entre junio y septiembre de 2026, y se concentró en una sección de 200 metros cuadrados del glaciar Tsanfleuron. Los resultados preliminares indicaron que la cobertura de lana logró reducir el deshielo en más del 50% en comparación con análisis anteriores.
Los estudiantes, Maxime Galley, Elliot Gaffiot, Jose Bastidas y Léonard Duloube, trabajaron junto a la organización ambientalista Summit Foundation y el Centro Interdisciplinario de Investigación de Montaña de la UNIL. Su meta consistía en encontrar una alternativa biodegradable a los geotextiles sintéticos que comúnmente se utilizan para proteger el hielo, los cuales, al deteriorarse, liberan microfibras plásticas en el medio ambiente.
Durante el experimento, se colocaron dos prototipos de mantas de lana de 10 por 10 metros de diferentes grosores, además de una cobertura de geotextil estándar para realizar comparaciones. Todos los elementos se sujetaron con sacos de malta reciclados llenos de gravilla. Cada dos semanas los investigadores realizaron mediciones sobre la pérdida de nieve y hielo, observando que la lana ofreció niveles de protección similares a los materiales sintéticos de referencia, con un rendimiento incluso superior en uno de los prototipos más gruesos.
Además de ser efectivo, este método tiene un trasfondo ambiental y económico significativo para la industria ovina en Suiza, ya que anualmente entre el 40% y el 70% de la lana del país se considera desecho. La iniciativa no solo tiene el potencial de evitar el desperdicio de lana, sino que también representa una forma sostenible de lidiar con el cambio climático.
El clima del verano de 2026, que presentó temperaturas récord, exacerbó el deshielo de los glaciares, lo que hace que la relevancia de este experimento sea aún más crítica. Los investigadores admitieron la necesidad de más estudios para evaluar la efectividad a largo plazo de este método de conservación, pero los primeros resultados sugieren un camino prometedor hacia soluciones más ecológicas en la protección de los glaciares.