Inquilino deberá pagar más de $1 millón por mes tras dejar de abonar el alquiler
La Justicia resolvió que un inquilino que dejó de pagar el alquiler y continuó viviendo en el departamento deberá abonar más de un millón de pesos por cada mes de ocupación. Esta decisión surge tras la finalización del contrato, donde se estableció que el propietario tiene derecho a recuperar su inmueble por el que no recibió compensación.

La falta de pago de un inquilino se transformó en una deuda millonaria luego de que un tribunal resolviera que debe indemnizar al propietario por el tiempo que continuó ocupando el departamento sin abonar el alquiler. El magistrado Javier Alarcón determinó que la obligación de desalojo surgió una vez finalizado el contrato, y que el dueño tiene derecho a ser compensado por el tiempo durante el cual no pudo usar su propiedad.
El inquilino había pagado inicialmente el depósito y los primeros tres meses de alquiler, pero posteriormente dejó de abonar y también acumuló deudas por el servicio eléctrico. Ante esta situación, el propietario decidió recurrir a la Justicia para regularizar la situación, lo que culminó en una demanda notificada el 2 de agosto de 2024. Desde ese momento, el contrato se dio por terminado y el inquilino debió desocupar el inmueble.
El juez estableció que el propietario, al no poder recuperar su apartamento, sufre un perjuicio económico que debe ser compensado, sin necesidad de demostrar que había otros interesados en alquilar la vivienda. Esto sienta un precedente importante sobre los derechos de los propietarios en casos de incumplimiento de contrato.
La compensación se determinó teniendo en cuenta un alquiler referencial del mercado y se ajustó a las variaciones de precio en el sector. De esta manera, el monto reclamado supera los $1 millón por mes de ocupación que no fue autorizada, extendiéndose hasta que el inquilino deje el departamento.
Además, la decisión judicial incluye a quien firmó como fiador del contrato, quien también es responsable por las obligaciones de pago y por el desalojo, lo que añade un nivel adicional de responsabilidad a quienes firman como garantes en contratos de alquiler. Este fallo puede servir de referencia tanto para inquilinos como para propietarios en la región sobre las consecuencias de no cumplir con las obligaciones contractuales en el ámbito de alquileres.