Inseguridad en Centenario: robos en comercio recién inaugurado
Un comercio de Centenario ha sufrido dos robos en menos de dos semanas desde su inauguración. La dueña del local expone la falta de seguridad y el impacto emocional que estos hechos le han generado.

En apenas diez días desde su apertura, una comerciante de Centenario ha enfrentado dos robos en su local ubicado sobre la Avenida Lago Traful. El primer incidente ocurrió el 9 de septiembre, solo dos días después de inaugurar, cuando delincuentes accedieron al comercio y robaron varias prendas. A pesar de que la propietaria, Paola, implementó diversas medidas de seguridad, el 18 de septiembre un nuevo robo tuvo lugar, en el que se sustrajo el posnet y se realizó una transferencia de $30.000 a un celular.
Ambos robos han sido denunciados ante la Policía, pero hasta el momento no han habido avances en las investigaciones ni información sobre los números vinculados a la transferencia. Paola expresó su frustración al enterarse de que las cámaras de monitoreo —incluyendo un domo cercano que pertenece al Centro de Monitoreo Urbano— no han permitido identificar al ladrón, ya que no hay personal que las supervise de manera continua.
La inseguridad en la ciudad se ve agravada por la falta de recursos policiales, ya que solo hay 17 efectivos por turno para una población de 50.000 habitantes, número que Paola considera insuficiente, especialmente teniendo en cuenta el crecimiento que ha experimentado la localidad en los últimos años. La comerciante también mencionó que su cuñado fue víctima de un robo en un local cercano, lo que sugiere un incremento en la actividad delictiva en el área.
El impacto emocional en Paola es evidente. La comerciante indicó que no puede dormir tranquila, vigilando constantemente las cámaras de seguridad. Esta situación le ha generado ansiedad y frustración, dándole ganas de abandonar su emprendimiento y mudarse a otro lugar. "Con el sueño de querer trabajar y hacer algo en tu ciudad, que nos pasen estas cosas te bajonean", expresó con angustia.
Este contexto de inseguridad plantea un desafío para los comerciantes de Centenario, quienes deben enfrentar no solo la incertidumbre de sus negocios, sino también el temor por su seguridad y la de su entorno. La creciente ola delictiva podría tener repercusiones negativas en el desarrollo económico local, dificultando el impulso de nuevos emprendimientos en la ciudad.
A medida que la situación continúe sin resolución, las autoridades locales deberán abordar de manera urgente esta problemática, para garantizar la seguridad de los vecinos y fomentar un entorno propicio para el comercio y el desarrollo económico en Centenario.